Moda accesible. Jeans a $ 35.000: la fórmula de la“H&M” argentina que sextuplicó su tamaño en la Peatonal
La empresa apuesta a una fórmula que combina básicos accesibles, alta rotación de productos e integración vertical. Mueve 10 millones de prendas al año y es una de las principales jugadoras nacionales.
H&M, Primark y sobre todo Zara son las cadenas que miran a modo de inspiración quienes lideran la empresa argentina de indumentaria Le Utthe, fundada en 1982 por Carlos Bielsa y su esposa Araceli.
Básicos rendidores y de uso cotidiano para toda la familia, una dosis de tendencia, la mejor ecuación calidad-precio y una irrenunciable vocación de accesibilidad para el bolsillo medio; esa es la fórmula a la que la pareja apostó de arranque.
Fortalezas similares a las que permitieron a esos tres titanes del fast-fashion liderar la preferencia de consumidores en todo el mundo.

Así, ofreciendo por ejemplo jeans a $ 35 mil, remeras a $ 10 mil y sweaters a $ 25 mil, Le Utthe logró desarrollar una cadena con 52 tiendas propias en 20 provincias y producir unos 10 millones de prendas al año.
Los números lo convierten en uno de los cinco o seis mayores jugadores nacionales, dueño también de uno de los locales de indumentaria más llamativos de la peatonal cordobesa: 650 metros cuadrados en el corazón de 9 de Julio; allí donde antes había una tienda de electrodomésticos.
“Carlos Bielsa es una persona muy visionaria y desde el inicio quiso apostar a los precios accesibles, al volumen y sobre todo a la integración vertical”, explica a La Voz Ignacio Guerrieri, gerente comercial de Le Utthe.
Esto último, acierto clave del modelo según el directivo, sí diferencia a la marca argentina de la fórmula de las cadenas globales, apalancadas en megaproveedores asiáticos.
Producen todo: del algodón a los muebles de los locales
La integración vertical es absoluta porque la firma participa de cada eslabón de la cadena textil-indumentaria. “Producimos algodón en el norte del país, donde tenemos campos y una desmontadora. En Bragado (Buenos Aires), donde hace base nuestra estructura industrial, tenemos hilandería y tejeduría para producir distintos tejidos; y contamos también con una fábrica que resuelve todo el proceso de diseño y confección de prendas, incluyendo estampados, lavados y bordados”, enumera Guerrieri. Su estructura productiva empela a unas 550 personas.
Incluso cuentan con equipos de carpintería y de obra para montar a pleno los locales.
Ese músculo, aseguran, les dio fortaleza para tener completo control de la producción y el negocio, ser muy eficientes en costos, afilar márgenes y sortear distintos vaivenes macro de la Argentina.

Hoy, la apertura exportadora les granjea mayor competencia, pero Guerrieri no reniega de eso y asegura que confían en su fórmula y trabajan en hacerla cada vez más rendidora. Importan históricamente entre un 5% y 10% de su propuesta, aquello en lo que China es desde hace tiempo imbatible: abrigos y ropa deportiva con tecnología.
Es probable que esa cuota crezca para sumar surtido, en la medida en que lo necesiten.
Un local de 911 m2 con 70 mil prendas
“Hasta hace 15 días, el precio promedio por prenda que ofrecíamos era similar al del año pasado, porque pusimos un esfuerzo especial en no subirlos”, asegura Guerrieri puesto a explicar que otro eje de su estrategia es apostar por el volumen sobre el precio.
En esa lógica, también van por tiendas de mayor tamaño siempre en locaciones de alto tránsito, en algunos casos subsumiendo allí dos más pequeñas.
En Córdoba, la movida fue pasar de un local más chico a uno mayor: a fines de 2024, y luego de esperar por tres años una oportunidad mejor en la primera cuadra de 9 de Julio, dejaron su enclave de 110 m2 para mudarse a un local con 650 m2 de área de venta más 260 m2 de depósito y demás.

“Tenemos 70 mil prendas de stock para toda la familia, y más de la mitad están exhibidas al consumidor. Sabía que al poder mostrar una cuota mayor íbamos a vender más, y eso pasó”, insiste Guerrieri.
La única duda apuntaba al funcionamiento acotado del Centro el sábado, pero eso fue cambiando y hoy, al igual que otros comercios, abren hasta las 19 con buena respuesta de público.
“Ninguno de nuestros 52 locales están en shoppings. Respetamos ese canal, pero hasta ahora nos resultó más eficaz y accesible estar a la calle, sobre todo en áreas céntricas de grandes capitales. En Córdoba apostamos desde el arranque por la peatonal y no nos equivocamos”, analizaron desde la firma.
Su red de tiendas, todas propias, les da presencia en 41 ciudades de 20 provincias. En breve suman la 53 en Quilmes, Buenos Aires. Y tienen en análisis un primer local en un centro comercial pero integrado por outlets.
En Córdoba también tienen cuentan con dos sucursales en Río Cuarto.


