Efectos de la previa del G20
Sigue el escenario de hiperliquidez global, dólar débil y “commoditties” en ascenso. Marina Dal Poggetto.
En la antesala de la próxima reunión del G-20 en Seúl, Estados Unidos propuso la necesidad de corregir los desbalances globales. Es decir achicar el resultado de la cuenta corriente del balance de pagos de las economías superavitarias (Alemania, Japón y China) y de los países deficitarios (Estados Unidos, Inglaterra) en pos de un crecimiento más balanceado del mundo. La idea del secretario del Tesoro norteamericano, Timothy Geithner, es avanzar en establecer objetivos decrecientes de desequilibrios de cuenta corriente en relación al tamaño de la economía (PIB). Precisamente la propuesta de Estados Unidos consiste en estimular un aumento de la tasa de ahorro privado en las economías con déficit externo en conjunto con un plan de austeridad fiscal y promoción de exportaciones. Por el lado de las economías superavitarias, el ajuste de los desequilibrios tendría que efectuarse vía una apreciación (fortalecimiento) de las monedas domésticas, resultante de una menor intervención en el mercado de cambios. La idea subyacente es que estas economías compensen las menores exportaciones derivadas de esta política con aumento de la demanda local impulsado a través del incremento del gasto público y otras reformas estructurales. Por las exportaciones. Detrás de la retórica de Geithner en cuanto a la corrección de los desbalances globales para favorecer un crecimiento mundial más balanceado, está la intención de Estados Unidos de facilitar la salida a través del canal del tipo de cambio devaluado para promover la demanda externa (exportaciones). Alemania y Japón, economías con sesgo exportador y con alto superávit de cuenta corriente (seis por ciento del PIB en el caso de Alemania y tres por ciento del PIB para el caso de Japón), se opusieron a la idea de establecer en el tiempo "targets" de superávits externos cuando, a diferencia de China, ya sostienen una política de flexibilidad cambiaria.En el mientras tanto continúa el escenario de hiperliquidez global, dólar débil y commodities en ascenso en un mundo en el que las economías emergentes aumentan las medidas para evitar la gestación de burbujas inducidas por el masivo ingreso de capitales desde el mundo desarrollado de "tasa cero".

