Economías regionales, con poco peso
Donde más pareció germinar la semilla del cambio fue en Mendoza, la principal provincia productora de vino del país, en la que Cambiemos, liderado por Mauricio Macri, se impuso en los principales departamentos viñateros: Luján, Tupungato, Tunuyán, San Carlos y Rivadavia.
Ser parte de una economía regional no es fácil en Argentina. La falta de competitividad, personificada en el atraso cambiario, el aumento de los costos por la inflación y los efectos de las retenciones sobre productos que tenían la dicha de ser exportados, llevó a la mayoría de ellas a trabajar a pérdida, en especial en el primer eslabón de la cadena: la producción primaria.
Cambiar esas condiciones a partir de la llegada de un nuevo gobierno era la opción institucional que esbozaban en los últimos meses los productores de caña de azúcar, peras y manzanas, yerba mate, vid y algodón. Ante esa necesidad manifiesta, la elección presidencial del domingo pasado era la herramienta indicada.
Sin embargo, el interés por sanear a las economías regionales quedó a mitad de camino. Echar un vistazo sobre el mapa electoral que quedó conformado el lunes por la madrugada, luego de la primera vuelta en la elección presidencial, alcanza para darse cuenta de que el peso en las urnas de la mayoría de las producciones primarias es de un niño prematuro. Todavía está lejos de poder doblegar a la fortaleza de un Estado, encarnado en el partido gobernante, que tiene en el asistencialismo a su principal nutriente para la cosecha de votos.
La región pampeana, agobiada por las retenciones a las exportaciones y las trabas comerciales, no fue una sorpresa. Pero sí la dimensión que tuvo. Cambiemos arrasó en los departamentos agroganaderos de Córdoba, el oeste santafesino y el este puntano. Pero en pocos lugares lo hizo con los índices del interior bonaerense, que se pintó de amarillo con porcentajes de votos para el macrismo que en muchos casos superaron el 50 por ciento y hasta el 60 por ciento.
La semilla también germinó en Mendoza, la principal productora de vino, en la que la alianza Cambiemos se impuso en los principales departamentos viñateros: Luján, Tupungato, Tunuyán, San Carlos y Rivadavia.
Misiones, junto a una parte de Corrientes, concentra la yerba mate. El Frente para la Victoria ganó en los 12 departamentos misioneros productores: General Belgrano, San Pedro y Guaraní, Cainguás, 25 de Mayo, Oberá, Leandro Alem, San Javier, Capital, Candelaria, Apóstoles y Concepción de la Sierra. El vicegobernador K Hugo Passalacqua fue elegido gobernador.
En la Patagonia, el Alto Valle produce peras y manzanas, conformada por dos departamentos de Río Negro (General Roca y El Cuy) y otros tantos de Neuquén (Confluencia y Añelo). En los cuatro ganó el Frente para la Victoria.
Chaco, gobernado por el Frente para la Victoria, tiene al algodón como principal actividad. En la última campaña, el precio pagado al productor no alcanzaba a cubrir los costos de producción. La fibra se cultiva en 15 departamentos y en todos ganó ayer el Frente para la Victoria.
Jujuy tiene una fuerte participación en la producción de azúcar y allí ganó la alianza Unidos para una Nueva Alternativa (UNA), de Sergio Massa. El nuevo gobernador será el radical Gerardo Morales. El departamento Ledesma es el principal productor de azúcar de Jujuy, donde los productores reclaman cambios urgentes. Es que reciben por la caña el mismo precio que hace cuatro años.

