Cómo pasar la tormenta siendo Pyme
Las Pyme suelen ser las primeras empresas que sufren el freno en la actividad, el descalce financiero y los cambios drásticos en el mercado. Toda crisis ofrece una oportunidad, pero sólo la aprovechan aquellas empresas que tienen espaldas para sostenerse firmes.
Cuando las ventas dejan de crecer y los costos siguen en alza, la primera preocupación del empresario Pyme es cómo sostener su plantel, ya que se trata de un costo fijo. Daniel Semyraz previene que "las subas salariales en paritarias estarían cerrando por debajo de la inflación esperada; pero esto no será suficiente para compensar el peso de un plantel excesivo". Sobre el tema, Oscar Piccardo advierte: "Perder empleados capacitados es tan grave como perder clientes u otros activos. Los costos que tiene volver a tomar personal y capacitarlo hasta que vuelva a lograr productividad no quedan registrados en la contabilidad, pero impactan negativamente en los estados de resultados".En este sentido, recomienda evaluar con precisión "hasta cuándo puede mantener el plantel", ya que "cambiarlo sólo para hacer un ajuste, además de injusto es muy costoso".En tanto, José Arnoletto, explica que la Pyme debe detectar a los trabajadores estratégicos para su negocio, por su conocimiento y su pericia. "A este grupo no hay que perderlo, porque después es muy difícil recontratarlo; es mejor subsidiar sus salarios, aun cuando no tengan trabajo. Se puede adelantar vacaciones, darles tiempo de capacitación, enviarlos a hacer algún curso, mantenerlos motivados para que, cuando venga otra etapa de reactivación tenerlo especializado y preparado para volver a crecer", señala.Sobre los no estratégicos, el titular del CPCE recomienda no dar de baja. "Lo habitual es posponer la renovación de puestos que van quedando vacantes por jubilación, finalización de contratos o vencimientos de programas de empleo subsidiados, lo que permite reducir costos laborales sin despedir empleados", explica.Además, sugiere aprovechar mecanismos que, en forma negociada con el sindicato, permiten suspensiones temporarias con el pago de un porcentaje de las remuneraciones. Por ejemplo, Javier Género recuerda que los rubros industriales como el metalúrgico "pueden presentar ante el Ministerio de Trabajo pedidos de reducción de jornadas por situación de crisis", lo que permite bajar un porcentaje del sueldo o incluso suspender personal. También corregir esquemas de premios "que no provocan un impacto positivo real y mensurable". Para el consultor, son momentos importantes para reducir el ausentismo y asegurar la total ocupación durante la jornada de trabajo. "Esto se logra mediante reglamentos internos claros y bien comprendidos por el personal y sus supervisores y también por las acciones de coaching interno de motivación de la dirección hacia todo su personal".

