Merchandising . Con clientes globales, un pyme cordobesa busca triplicar su producción de piezas metálicas
Con impresión 3D, procesos robotizados y nuevas inversiones, proyecta pasar de fabricar 30.000 a 100.000 unidades mensuales. Entre sus clientes figuran Google, Disney, Visa y McDonald's.
Lo que empezó como un emprendimiento para fabricar llaveros durante el Mundial 2022 terminó convirtiéndose en una empresa que hoy produce merchandising metálico para algunas de las marcas más reconocidas del mundo.
Desde su planta ubicada en Santa Ana, Siete Millas fabrica pines, llaveros, imanes, destapadores y otros artículos personalizados que llegan tanto al mercado argentino como a clientes de Chile, Uruguay, Paraguay, Brasil y Estados Unidos.
Fundada en 2022 por Claudio González, Juan Perello y Augusto Faure, la empresa nació en un contexto marcado por las dificultades para importar productos promocionales. Esa situación abrió una oportunidad para fabricar de manera local y desarrollar un proceso propio que hoy combina impresión 3D, fundición y automatización.

En la actualidad, produce alrededor de 30.000 piezas por mes, aunque el objetivo es alcanzar una capacidad de 100.000 unidades mensuales. "Estamos haciendo modificaciones en la fábrica porque no alcanza con sumar máquinas. También hay que reorganizar toda la logística interna para poder abastecer ese volumen de producción", explicó Claudio González a La Voz.
Tecnología para ganar eficiencia
Gran parte del crecimiento de Siete Millas estuvo acompañado por inversiones en tecnología. La empresa utiliza impresoras 3D de resina para fabricar los modelos originales de cada producto, una técnica que permite lograr un nivel de detalle superior al de los métodos tradicionales.

A partir de esos prototipos se confeccionan los moldes de caucho utilizados en el proceso de fundición centrifugada, mientras que las terminaciones se realizan con procesos de galvanizado y niquelado desarrollados dentro de la propia planta.
Uno de los cambios más importantes llegó con la incorporación de un brazo robotizado para pintar los pines. "En una hora hace el mismo trabajo que todo el equipo de pintura durante una jornada completa. Con esa incorporación multiplicamos casi por ocho la capacidad de esa etapa del proceso", señaló González.
De Córdoba al mundo
Aunque buena parte de su producción está destinada al mercado argentino, la empresa trabaja con agencias de marketing y clientes corporativos de distintos países. Entre las compañías para las que fabricó productos se encuentran Google, Disney, Visa, McDonald's, Burger King y Mercado Libre. También desarrolló merchandising para espectáculos, como el recital de AC/DC en Buenos Aires, y artículos promocionales vinculados a películas como Toy Story.

En los últimos meses sumó además una nueva línea orientada al golf, con la fabricación de levantapiques personalizados para distintas marcas.
Según González, las agencias de publicidad representan uno de los principales canales comerciales de la empresa. "Ellos permanentemente están buscando soluciones para sus clientes y nuestros productos forman parte de esa oferta. Eso hace que todos los meses incorporemos entre 50 y 100 clientes nuevos", asegura.
El próximo paso en Siete Millas
El plan de expansión no se limita a aumentar solo a la producción, sino que la empresa también trabaja en una plataforma digital que permitirá personalizar y comprar productos directamente desde la web.
Actualmente los pedidos tienen un mínimo de 100 unidades, pero el objetivo es eliminar esa restricción. "La idea es que cualquier persona pueda diseñar una pieza, comprar una sola unidad y recibirla aproximadamente en 30 días hábiles", adelantó González.

El crecimiento previsto también tendrá impacto en el empleo. Hoy la empresa cuenta con más de 10 trabajadores y proyecta llegar a una plantilla de 30 personas durante el próximo año, acompañando el incremento de la producción.
Al mismo tiempo, Siete Millas avanza en acuerdos con fabricantes chinos para importar una silicona especial destinada a producir piezas de mayor tamaño mediante impresión 3D, una tecnología que podría abrirle la puerta a nuevos mercados.

Para González, el diferencial de la empresa no pasa únicamente por la capacidad productiva. "Nuestro valor está en el diseño, el desarrollo del producto y la atención al cliente. La tecnología es importante, pero creemos que ahí está la diferencia", sostuvo.
Con nuevas inversiones, más automatización y una estrategia enfocada en ampliar mercados, la pyme cordobesa busca dar un nuevo salto sin perder de vista el objetivo con el que nació: fabricar en Córdoba productos que hasta hace pocos años llegaban casi exclusivamente desde el exterior.

