Reconversión Aliada con empresas, la UTN lanza un plan que formará y dará empleo a limpiavidrios

El primer curso comienza este mes con 13 trabajadores. La firma de limpieza y mantenimiento de espacios verdes Kazaró empleará a los egresados. El plan es escalar el programa e incluir a otros perfiles de trabajadores de calle.

12 de mayo de 2026 a las 12:01 a. m.
Aliada con empresas, la UTN lanza un plan que formará y dará empleo a limpiavidrios
La actividad de los limpiavidrios fue proibida por ley en Córdoba.

A poco de sancionada la prohibición de la actividad de limpiavidrios en la ciudad, y mientras el Concejo Deliberante termina de pulir un marco más estricto para la labor de los (¿ex?) "naranjitas", la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) regional Córdoba decidió involucrarse en proponer una solución a esta problemática laboral urbana de alta sensibilidad.

Y lo hizo con el acompañamiento de empresas privadas: Kazaró, prestadora de servicios de limpieza y mantenimiento de espacios verdes; y FUO Formación en Oficios, el centro de capacitación iniciado en 2013 por Mery y Ricardo Lunge, titulares de Mocona.

Por su parte, la Secretaría de Políticas Sociales y Desarrollo Humano de la Municipalidad completa este acuerdo público-privado que apunta a brindar capacitación, acompañamiento e inserción laboral a quienes hasta ahora sobrevivían limpiando vidrios en las esquinas de la ciudad.

A futuro, busca proyectarse sobre otras problemáticas urbanas vinculadas a la informalidad laboral, como la actividad de los llamados ‘naranjitas’.

Las partes formalizarán este jueves 14 el convenio, que largará el mismo mes de mayo con una prueba para 13 participantes, hasta hace muy poco limpiavidrios.

El programa fue diseñado específicamente para personas en situación de alta vulnerabilidad social y laboral, con una metodología adaptada a trayectorias atravesadas por la informalidad y la exclusión del mercado de trabajo formal.

La propuesta contempla formación en mantenimiento de espacios verdes y jardinería, organizada en tres etapas: nivelación y hábitos laborales, capacitación técnica y práctica certificada en entornos reales de trabajo.

El objetivo central es recuperar hábitos laborales, fortalecer rutinas, promover responsabilidad y generar condiciones concretas de empleabilidad.

“Puntualidad, comunicación, trabajo en equipo, presentación personal y seguridad laboral forman parte de un esquema pedagógico pensado para acompañar procesos reales de reinserción”, destacan los impulsores del programa.

Un punto destacado de la iniciativa es que, a diferencia de otras capacitaciones, esta incluye la “ultima milla”: si los participantes pueden cursar exitosamente las 48 horas de formación distribuidas en 16 encuentros, tendrán trabajo formal.

“Está totalmente garantizado el empleo para los 13 participantes. Prestamos servicios de mantenimiento de espacios verdes y tenemos una demanda creciente; pero nos falta gente capacitada. Veo que, en general, hay mucha necesidad de trabajadores en el sector”, señaló a La Voz Lucas Dagatti, propietario, junto a Tomás Romero, de Kazaró.

 Lucas Dagatti y Tomás Romero, propietarios de Kazaró.
Lucas Dagatti y Tomás Romero, propietarios de Kazaró. (Pedro Castillo /La Voz)

El programa arranca con la participación de su empresa, una de las más grandes del sector con 1.500 empleados. “Pero en una segunda etapa va a sumarse la Cámara Cordobesa de Empresas de Servicios Generales (Casege), que reúne a 40 compañías que prestan esta clase de servicios”, adelantó Dagatti.

"La universidad pública tiene que involucrarse"

Federico Olivo Aneiros, decano hace seis meses de la UTN Córdoba, fue quien tuvo la idea inicial de este plan y enroló a las partes.

“La universidad pública no puede mirar los problemas sociales desde la tribuna. Tiene que involucrarse, aportar soluciones y generar oportunidades concretas para quienes necesitan reconstruir un proyecto laboral y de vida”, expresó el funcionario en una semana de alto simbolismo.

Sucede que, este martes 12 de mayo, toda la red de universidades públicas del país y el sistema científico convocan a marchas callejeras en reclamo del cumplimiento de la ley de emergencia presupuestaria, sancionada por el Congreso, pero no aplicada aún por el Gobierno nacional.

Olivo Aneiros agregó: “Cuando una ciudad decide ordenar una problemática social, también tiene la responsabilidad de generar alternativas reales de integración. Ahí la universidad, el Estado y el sector privado tienen que trabajar juntos”.

Federico Olivo Aneiros, decano de la UTN regional Córdoba.
Federico Olivo Aneiros, decano de la UTN regional Córdoba. (Gentileza UTN Córdoba)

Leopoldo Abrile, secretario de Extensión de la UTN Córdoba, destacó que la participación del sector privado le aporta sostenibilidad, legitimidad y una salida concreta a este modelo que busca convertirse en una política de integración urbana con impacto real.

La UTN mantiene una fuerte vinculación con empresas y el mundo del trabajo a través de distintas vías. Por caso, sólo en el sistema de pasantías, 800 de sus alumnos realizan prácticas en más de 188 compañías.

De hecho, el vínculo con Kazaró nació a partir de la exploración de convenios de servicio tecnológicos. Luego se sumó esta iniciativa.

Qué aporta cada parte

Olivo Aneiros precisó cual es el principal aporte de cada una de las partes involucradas en el programa. La UTN, además de ser quien lo diseña y articula, también asigna a parte del equipo docentes, completado por el staff de la Fundación Universitaria de Oficios (FUO), que también presta sus instalaciones y su experiencia.

El municipio, a través de la Secretaría de Políticas Sociales y Desarrollo Humano (a cargo de Raúl La Cava), tiene conocimiento del territorio y realiza el contacto con los beneficiarios del programa. Además de seleccionarlos, colabora en garantizar sus traslados para que no tengan dificultades de cursado.

Kazaró, por su parte, aporta como el resto al diseño de la formación y se convertirá en empleador de quienes la completen con éxito.

La empresa tiene especial ejercicio en el acompañamiento de trabajadores en diferentes aspectos, puesto que es gran dadora de “primer empleo formal”.

“Un trabajo estable en limpieza es la aspiración de muchas personas para crecer; un trabajo en el comercio, por ejemplo, ya demanda otra preparación. El 75% de nuestro plantel de 1.500 personas son mujeres, y muchas de ellas son sostén de hogar. Un trabajo formal como este les da acceso a la salud, a una cuenta bancaria, a aportes previsionales. Todas esas cosas en la vida de muchas personas implican un cambio abrupto que tratamos de acompañar”, precisaron Dagatti y su socio en una entrevista con La Voz el año pasado.