Temas del día:

Advierten que la presión fiscal es récord histórico y ahoga a la economía formal

El peso de los impuestos “está cerca de valores extremos” a nivel mundial, afirmó el economista Juan Llach en el Coloquio de Idea.

18 de octubre de 2013 a las 04:03 p. m.
Advierten que la presión fiscal es récord  histórico y ahoga a la economía formal

Mar del Plata. Un panel de expertos en impuestos advirtió hoy que la presión tributaria en la Argentina ya ahoga a la economía formal, al tiempo que propuso avanzar en reformas que combatan la ilegalidad y haga crecer al sector privado para compensar el "desproporcionado tamaño del Estado".

El peso de los impuestos “está cerca de valores extremos” a nivel mundial, afirmó el economista Juan Llach, como consecuencia de la necesidad de fondos por parte del Estado para sostener el gasto publico que en 2012 representó el 46,9 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), nivel que se ubica un 15 por ciento por arriba de los paises emergentes, 10 por ciento más que Brasil y el doble que México.

“Estamos en una presión tributaria récord del 41,5 por ciento del PIB que sube al 46 por ciento cuando se toman los datos oficiales del Indec”, recalcó. Tanto Llach como Guillermo Perez, CEO del grupo GNP (tributarista) remarcaron que una reforma tributaria y una reforma del Estado van juntas.

Sin embargo, aclararon que más que recortar el gasto público, es imperioso recrear la confianza para que aumente la inversión y se expanda el sector privado. El combate a la economía informal podría aportar en términos de recaudación otros cinco puntos del PIB, explicaron.

“La falta de ajuste por inflación es uno de los problemas más graves; no se han creado (por parte de la Nación) nuevos impuestos explícitos, pero sí en forma implícita. Necesitamos balances ajustados por inflación como base de las medidas”, dijo Humberto Bertazza, del Consejo Profesional de Ciencias Económicas de Buenos Aires.

En cuanto a las provincias, Pérez expuso el caso del impuesto a los ingresos brutos. En 10 años la provincia de Buenos Aires llegó a cuadruplicar la tasa, que alcanza el cinco por ciento al comercio, la construcción y la agricultura, el siete al sistema financiero y el cuatro a la industria. En Córdoba, ingresos brutos al comercio también aumentó tres veces en la década.