Medio Oriente. El vicepresidente de EE.UU. partió hacia Suiza para iniciar las conversaciones directas con Irán

Delegaciones de ambas partes iniciarán este domingo una nueva ronda de negociaciones para avanzar hacia un acuerdo definitivo. La reunión comienza en medio de desacuerdos sobre el estrecho de Ormuz y tras una nueva escalada de violencia en el Líbano.

20 de junio de 2026 a las 11:35 p. m.
El vicepresidente de EE.UU. partió hacia Suiza para iniciar las conversaciones directas con Irán
El vicepresidente de EE.UU., JD Vance, partió hacia Suiza para iniciar las conversaciones directas con Irán. (Archivo / AP)

Estados Unidos e Irán iniciarán este domingo una nueva ronda de negociaciones directas en Suiza para intentar consolidar el acuerdo firmado esta semana y avanzar hacia un entendimiento definitivo sobre el programa nuclear iraní y la estabilidad regional en Medio Oriente.

Según informó la BBC, las conversaciones comenzarán en el complejo de Bürgenstock, con la participación de delegaciones de ambos países y la mediación de Pakistán, uno de los actores que intervino durante los contactos previos entre Washington y Teherán.

La reunión se produce en un contexto de alta tensión regional, marcado por los enfrentamientos entre Israel y Hezbollah en el Líbano y una nueva controversia sobre el control del estratégico estrecho de Ormuz.

Vance viajó a Suiza para encabezar las conversaciones

El vicepresidente estadounidense, JD Vance, partió este sábado rumbo a Suiza para encabezar la delegación de Washington.

Antes de abordar su vuelo, afirmó que espera lograr avances tanto en la cuestión nuclear iraní como en la implementación del alto el fuego en Líbano.

“Vamos a tener que seguir gestionando esta situación para garantizar que tanto Israel como Líbano estén seguros. Ese es fundamentalmente el objetivo”, señaló.

Por parte de Irán ya se encuentran en Suiza el presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Ghalibaf, y el canciller Abbas Araghchi.

El vocero del Ministerio de Relaciones Exteriores iraní, Esmail Baghaei, anticipó que Teherán exigirá que Estados Unidos cumpla con los compromisos asumidos en el memorando firmado días atrás.

La polémica por el estrecho de Ormuz

Horas antes del inicio de las negociaciones, las autoridades iraníes anunciaron nuevamente el cierre del estrecho de Ormuz, uno de los corredores marítimos más importantes del mundo para el transporte de petróleo y gas.

La Guardia Revolucionaria iraní justificó la medida al considerar que los ataques israelíes contra posiciones de Hezbollah en Líbano representan una violación del acuerdo alcanzado entre Washington y Teherán para poner fin a la guerra.

Según las autoridades iraníes, Estados Unidos incumplió el primer punto del memorando, que establece el “cese inmediato y permanente de las operaciones militares en todos los frentes, incluido el Líbano”.

Sin embargo, el Comando Central de Estados Unidos (Centcom) negó que el paso marítimo estuviera efectivamente bloqueado.

“El tráfico continúa fluyendo”, afirmó el vocero Tim Hawkins.

Además, sostuvo que Irán no controla el estrecho y que las fuerzas estadounidenses continúan monitoreando la situación para garantizar la libre navegación.

Más de 17 millones de barriles siguieron transitando

De acuerdo con datos proporcionados por Centcom, durante el sábado atravesaron el estrecho 55 buques mercantes transportando más de 17 millones de barriles de petróleo destinados a los mercados internacionales.

Información de seguimiento marítimo indicó además que varios petroleros continuaron navegando por la zona, aunque algunas embarcaciones modificaron sus rutas o realizaron maniobras preventivas ante la incertidumbre.

El estrecho de Ormuz es una de las rutas energéticas más sensibles del planeta. Según estimaciones de la Administración de Información Energética de Estados Unidos, por allí circulan diariamente cerca de 20 millones de barriles de petróleo y derivados, equivalentes a alrededor del 20% del comercio mundial del sector.

Los combates en Líbano complican el escenario

La situación se ve agravada por la persistencia de los enfrentamientos entre Israel y Hezbollah.

Aunque el viernes fue anunciado un alto el fuego inmediato entre ambas partes, la violencia continuó durante las últimas horas.

El Ministerio de Salud de Líbano informó que al menos 47 personas murieron este sábado como consecuencia de una serie de bombardeos israelíes en distintas zonas del sur del país.

Por su parte, las Fuerzas de Defensa de Israel aseguraron haber atacado 80 objetivos vinculados a Hezbollah y afirmaron que decenas de integrantes del grupo fueron abatidos.

El Ejército israelí también confirmó la muerte de cuatro de sus soldados.

Hezbollah acusó a Israel de intentar sabotear el acuerdo alcanzado entre Estados Unidos e Irán, mientras que Washington expresó públicamente su preocupación por la continuidad de las operaciones militares en territorio libanés.

Un acuerdo bajo presión

El memorando firmado esta semana por los presidentes de Estados Unidos e Irán contempla un período de 60 días para negociar un acuerdo definitivo.

Entre otros puntos, establece el cese de las hostilidades, la reapertura del estrecho de Ormuz al tráfico comercial, compromisos vinculados al programa nuclear iraní y nuevas conversaciones sobre seguridad regional.

Sin embargo, la implementación del acuerdo enfrenta crecientes dificultades debido a la situación en Líbano y a las diferencias sobre el cumplimiento de los compromisos iniciales.

Mientras las delegaciones se preparan para iniciar las conversaciones en Suiza, el resultado de esta nueva ronda será clave para determinar si el entendimiento avanza hacia una solución diplomática duradera o si la región vuelve a ingresar en una fase de mayor confrontación.