Migración. La Unión Europea puso en marcha su nueva política migratoria: qué cambia desde ahora

El llamado Pacto Europeo sobre Migración y Asilo busca unificar los procedimientos entre los 27 países miembros, acelerar las deportaciones de solicitantes rechazados y establecer nuevos mecanismos de reparto de responsabilidades entre los estados europeos.

12 de junio de 2026 a las 11:03 p. m.
La Unión Europea puso en marcha su nueva política migratoria: qué cambia desde ahora
La Unión Europea puso en marcha su nueva política migratoria: qué cambia desde ahora. (AP)

La Unión Europea comenzó este viernes la implementación de un nuevo conjunto de normas migratorias que reforman el sistema de asilo y control fronterizo del bloque comunitario.

El llamado Pacto Europeo sobre Migración y Asilo busca unificar los procedimientos entre los 27 países miembros, acelerar las deportaciones de solicitantes rechazados y establecer nuevos mecanismos de reparto de responsabilidades entre los estados europeos.

La reforma llega tras años de negociaciones y en medio del crecimiento político de fuerzas de ultraderecha que hicieron de la inmigración uno de los temas centrales de campaña en varios países europeos.

Aunque el pacto ya entró formalmente en vigor, la propia Comisión Europea reconoció que ningún país está completamente preparado para aplicarlo de manera integral.

“El pacto es solo el comienzo y no el final”, afirmó el comisario europeo de Migración, Magnus Brunner.

Controles más rápidos y procedimientos unificados

Uno de los principales cambios será la implementación de controles fronterizos comunes para quienes ingresen irregularmente a la Unión Europea.

Las personas migrantes podrán permanecer hasta siete días bajo controles previos antes de ingresar formalmente al territorio comunitario.

Además, quienes provengan de países considerados “seguros” o representen una “amenaza para la seguridad” enfrentarán procedimientos acelerados de asilo que pasarán de durar seis meses a apenas tres.

En algunos casos, los solicitantes deberán permanecer retenidos en instalaciones fronterizas mientras se resuelve su situación.

El nuevo sistema también prevé una sola instancia de apelación para quienes reciban una negativa.

Nueva base biométrica y más infraestructura

La reforma incluye además la implementación de Eurodac, una nueva base de datos biométrica que almacenará información de adultos y menores desde los seis años.

La herramienta busca facilitar el seguimiento de migrantes dentro del bloque y evitar solicitudes múltiples de asilo en distintos países.

Para aplicar el nuevo esquema, muchos estados europeos todavía deben construir centros fronterizos, ampliar instalaciones de detención y reforzar los sistemas administrativos y de control.

La Comisión Europea también señaló que aún faltan mecanismos independientes de supervisión de derechos humanos en varias fronteras del bloque.

Deportaciones más rápidas

Otro eje central del pacto apunta a acelerar los retornos voluntarios y forzosos de solicitantes rechazados.

Las nuevas normas establecen que, cuando una solicitud de asilo sea rechazada, se emita automáticamente una orden de retorno.

Según datos de la Agencia de Asilo de la Unión Europea, actualmente existen más de 800 mil solicitudes pendientes dentro del sistema.

Además, algunos países europeos negocian la creación de “centros de retorno” en terceros países, donde podrían ser enviados migrantes que no puedan ser deportados directamente a sus lugares de origen.

Cómo se repartirá la carga migratoria

El nuevo pacto también intenta resolver uno de los principales conflictos internos de la UE: la distribución de los solicitantes de asilo entre los países miembros.

Hasta ahora, las naciones mediterráneas como Italia y Grecia reclamaban cargar con la mayor parte de las llegadas irregulares, mientras países del norte europeo recibían luego el impacto de los llamados “movimientos secundarios”.

El mecanismo aprobado establece que otros estados podrán recibir parte de los solicitantes o compensar económicamente a los países fronterizos.

Sin embargo, varios gobiernos mantienen fuertes objeciones.

Polonia continúa suspendiendo el derecho de asilo en su frontera con Bielorrusia y Hungría mantiene su rechazo a aceptar migrantes bajo los esquemas comunitarios.

Críticas de organismos de derechos humanos

Organizaciones humanitarias cuestionaron duramente el nuevo pacto y advirtieron que podría dificultar aún más el acceso al asilo.

Los críticos sostienen que los procedimientos acelerados podrían generar perfiles raciales, aumentar las detenciones prolongadas y dejar sin protección a personas con pedidos legítimos de refugio.

“La nueva normativa cierra la puerta en la cara a personas que merecen ser tratadas con dignidad”, afirmó Judith Sunderland, asesora de Human Rights Watch.

Desde la Organización Internacional para las Migraciones también reclamaron que la UE incremente los programas de integración para quienes finalmente obtengan residencia legal dentro del bloque.

Pese a la entrada en vigor del pacto, especialistas advierten que la implementación total podría tardar meses o incluso años.

“No será como encender un interruptor”, señaló Susan Fratzke, analista del Migration Policy Institute.