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Un Trump moderado elige a un jefe de gabinete del riñón republicano

El presidente electo optó por Reince Priebus y no por Stephen Bannon, un activista anti “establishment” que era candidato.Ratificó la deportación de hasta tres millones de inmigrantes ilegales con antecedentes penales.

14 de noviembre de 2016 a las 12:01 a. m.
Agencias EFE y AP
Un Trump moderado elige a un jefe de gabinete del riñón republicano
Nueva York. Ayer volvieron a sucederse protestas contra la elección de Trump como presidente, en varias ciudades de los Estados Unidos. (Télam)

Nueva York. El líder republicano Reince Priebus será el jefe de Gabinete en la nueva administración del presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, según anunció ayer el equipo de transición, que funcionará hasta el cambio de gobierno, el próximo 20 de enero. Priebus actualmente preside el Comité Nacional Republicano (CNR) y, como tal, pertenece al riñón del establishment del partido republicano. Desde allí fue un importante aliado de Trump, en un partido cuyos líderes le dieron la espalda a su propio candidato.De todos modos, Priebus presidía el partido desde antes de que Trump fuera el candidato.Su elección es una señal de moderación de Trump. No sólo porque parece anticipar que el futuro presidente no ignorará a uno de los dos partidos que se turnaron para conducir Estados Unidos durante 200 años, sino porque el otro político que era candidato a ocupar la crucial jefatura de Gabinete era un duro activista anti establishment : Stephen Bannon.Bannon trabajó con Goldman Sachs y fue oficial de la Armada en fuerzas de despliegue terrestre antes de fundar el sitio Breibart, una furibunda tribuna anti establishment dedicada a propalar las ideas más políticamente incorrectas y cuestionadas de Trump, que ataca con acidez tanto a la cúpula del Partido Republicano como, por supuesto, a los demócratas y a los medios de comunicación.Bannon, finalmente, no tendrá funciones ejecutivas. Será estratega jefe y consejero principal del presidente en la Casa Blanca."Steve y Reince son dos líderes altamente cualificados que trabajaron muy bien juntos durante la campaña electoral que nos llevó a nuestra histórica victoria" en las elecciones, destacó Trump en un comunicado.Había señales sobre la importancia de Priebus. En la madrugada del miércoles, tras confirmarse la victoria republicana, fue el único político al que Trump invitó a tomar la palabra.Priebus agradeció la oportunidad de poder trabajar en una economía "que funcione para todos", asegurar las fronteras, "reemplazar" la reforma sanitaria del presidente Barack Obama y "destrozar el terrorismo islamista radical"."Estoy encantado de que mi gran equipo de campaña continúe a mi lado liderando nuestro país. Ambos estarán conmigo en la Casa Blanca mientras trabajamos para volver a hacer de Estados Unidos un país grande", concluyó Trump.

Deportaciones

La otra señal de ayer de Trump tiene una doble lectura. El magnate prometió deportar de inmediato a dos o a tres millones de inmigrantes que viven en Estados Unidos de manera ilegal, según extractos de una entrevista con la cadena de noticias CBS que se difundía anoche al cierre de esta edición.

El número asombra. Pero las propuestas migratorias de Trump en la campaña –por otra parte nunca descartadas– fueron mucho más drásticas que eso. Trump había hablado directamente de prohibir el ingreso a personas que profesen el Islam. Y había prometido deportar a todos los inmigrantes que viven sin documentos en el territorio de Estados Unidos, los que no suman dos o tres millones de personas, sino entre 11 o 12 millones, la mayoría oriundos de América latina.

El anuncio del presidente electo provocó una reacción casi inmediata en México, en donde el delegado del Instituto Nacional de Migración en el fronterizo estado de Baja California, Rodulfo Figueroa, llamó a los mejicanos a evitar entrar en pánico.

Figueroa destacó que “el muro existe en Baja California desde hace años” y que el asunto de las deportaciones “tampoco es nuevo”. En los ocho años de gobierno de Barack Obama, más de 2,7 millones de inmigrantes indocumentados fueron deportados de Estados Unidos.

“Nosotros no debemos preocuparnos más de lo que sea necesario; los mejicanos que regresen 
a México no serán deportados en la forma que se ha dicho, no hay manera práctica de hacerlo”, agregó.

En avances de la entrevista con el programa 60 Minutes, Trump no dio detalles ni plazos para las deportaciones, pero dejó claro que estará dentro de sus primeras medidas.

“Lo que haremos es sacar del país o encarcelar a las personas que son criminales o que tienen antecedentes criminales, miembros de pandillas, narcotraficantes (...), son probablemente dos millones, podrían ser inclusive hasta tres millones”, adelantó el presidente electo.

Apenas unas horas, el presidente de la Cámara de Representantes, el más moderado dirigente republicano Paul Ryan, había dicho que no estaban “planeando crear una fuerza de deportación”.

Sobre los nueve millones de inmigrantes sin papeles que no serían deportados de inmediato, Trump evitó dar una respuesta concreta.

“Después de que la frontera sea segura y después de que todo se normalice, vamos a tomar una decisión sobre esa gente, estamos hablando de personas maravillosas; son personas maravillosas, pero vamos a tomar una decisión sobre ellos”, afirmó.