Fin de una era. El turismo en Cuba en crisis terminal: casi sin vuelos, Meliá cierra la mitad de sus hoteles

La escasez de combustible derrumbó un 48% la llegada de visitantes y forzó la paralización de la industria hotelera.

08 de mayo de 2026 a las 11:06 a. m.
El turismo en Cuba en crisis terminal: casi sin vuelos, Meliá cierra la mitad de sus hoteles
Cuba, en fase terminal en materia de turismo.

El bloqueo petrolero impuesto por Estados Unidos a Cuba dejó al sector turístico de la isla en un estado de parálisis casi total. La falta sostenida de suministro de combustible provocó la suspensión masiva de vuelos internacionales y el cierre temporal de numerosas instalaciones hoteleras.

La crisis energética se desencadenó de forma abrupta tras la intervención militar estadounidense del 3 de enero en Caracas. Este evento geopolítico significó para Cuba el fin inmediato del vital suministro de petróleo proveniente de Venezuela.

Posteriormente, las advertencias de Washington sobre la imposición de aranceles a quienes suministraran crudo a la isla agravaron la escasez. Desde ese momento, apenas un buque petrolero extranjero ha atracado en Cuba, cubriendo solo el 12% de la demanda mensual del país.

Caída histórica de visitantes y vuelos cancelados

Durante el primer trimestre del año, considerado históricamente como la temporada alta en la isla, el número de turistas extranjeros se desplomó un 48%. Según la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI), entre enero y marzo ingresaron únicamente 298.057 viajeros internacionales.

Cuba, en fase terminal en materia de turismo.
Cuba, en fase terminal en materia de turismo. (AP / Archivo)

La severa escasez de combustible de aviación forzó a aerolíneas de todo el mundo a suspender o cancelar sus conexiones directas con la isla caribeña. En febrero, cuatro compañías canadienses y dos rusas suspendieron sus operaciones de manera indefinida.

Otras firmas internacionales, como Turkish Airlines y la francesa Air France, optaron por cancelar sus vuelos de forma definitiva. Por su parte, la aerolínea panameña Copa redujo sus frecuencias, mientras que la española Iberia dejará su ruta en suspenso a partir del mes de junio.

El impacto directo en el grupo Meliá

La crisis golpeó de lleno a las grandes operadoras privadas, llevando al grupo hotelero español Meliá a cerrar el 50% de su capacidad operativa en Cuba. La compañía finalizó el primer trimestre de este año con una ocupación promedio de apenas el 34,1%.

Meliá gestiona una cartera de 34 hoteles en la isla, lo que representa una oferta total de 14.053 habitaciones. Sin embargo, la falta de suministros y los problemas del personal para trasladarse obligaron a la empresa a reorganizar drásticamente su funcionamiento.

Fuentes oficiales de la cadena española explicaron que este complejo escenario los obligó a iniciar un proceso de "compactación" de su oferta en el territorio cubano.

"El grado de incertidumbre continúa siendo elevado", señalaron las autoridades de la compañía frente al aumento de cancelaciones aéreas.

Cuba, en fase terminal en materia de turismo.
Cuba, en fase terminal en materia de turismo. (AP / Archivo)

Apuesta obligada por el mercado interno

Ante este derrumbe del mercado internacional, el Gobierno cubano ha puesto su foco en el turismo nacional como la única alternativa para sostener al sector. Las autoridades lanzaron paquetes promocionales con tarifas reducidas y ofertas dirigidas a cubanos residentes en el exterior.

Un importante cargo de la industria turística resumió la gravedad de esta estrategia oficial.

"No es una opción, es una necesidad", afirmó el funcionario bajo condición de anonimato.

El mayor evento de la industria, la feria FITCuba, también sufrió las consecuencias de la crisis energética. Los organizadores recortaron las fechas programadas y trasladaron las rondas de negocios para profesionales a un formato exclusivamente virtual.

Cuba, en fase terminal en materia de turismo.
Cuba, en fase terminal en materia de turismo. (AP / Archivo)

Factores previos que agravaron el colapso

Este duro revés impacta sobre un rubro que ya se encontraba fuertemente debilitado por una combinación de factores externos e internos. Entre ellos, destaca la decisión de Estados Unidos de negar la visa rápida ESTA a quienes tengan un registro de visita previa a Cuba.

Además, el mercado cubano sufre la fuerte competencia regional de otros destinos consolidados del Caribe, como Cancún en México y Punta Cana en República Dominicana.

Durante 2025, el país registró sus peores cifras turísticas desde el año 2002, excluyendo el período excepcional de la pandemia. Cuba recibió poco más de 1,8 millones de visitantes extranjeros el año pasado, quedando muy lejos de la meta gubernamental de 2,6 millones.

Estas estadísticas contrastan de manera contundente con los máximos históricos alcanzados por la isla en los años 2018 y 2019, cuando atrajo a 4,6 y 4,2 millones de turistas respectivamente. El aporte de divisas del sector sigue siendo vital para una economía que necesita importar el 80% de lo que consume.