Tensión global. Trump amenaza con destruir el polo petrolero de Irán y lanza un duro reproche a sus aliados europeos
El mandatario estadounidense advirtió que puede atacar los oleoductos de la isla de Jarg en cinco minutos y reclamó mayor apoyo de sus aliados en el estrecho de Ormuz. Dijo que hay algunos jefes de Estado sin "entusiasmo".
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, elevó al máximo la tensión en Medio Oriente al amenazar con destruir las principales instalaciones petroleras de Irán. En paralelo, el mandatario afirmó desconocer quién gobierna actualmente el país islámico tras 17 días de guerra ininterrumpida liderada por su país e Israel.
La dura advertencia estadounidense se centró sobre la isla de Jarg, considerada el corazón de la industria de hidrocarburos iraní. Las fuerzas norteamericanas ya habían bombardeado objetivos militares en esa zona el pasado jueves, aunque evitaron dañar los oleoductos para no generar un impacto brusco en los mercados globales.
"Destruimos literalmente todo en la isla, excepto la zona donde está el petróleo", detalló Trump en una conferencia de prensa desde la Casa Blanca. Sin embargo, aclaró que esa postura conservadora puede modificarse drásticamente: "Podemos hacerlo con solo cinco minutos de aviso".
El ultimátum del presidente está directamente vinculado al bloqueo que mantiene Teherán sobre el estrecho de Ormuz. Trump advirtió que no dudará en ordenar la destrucción de la infraestructura petrolera si el régimen iraní continúa impidiendo la libre navegación en esa ruta estratégica.
Incertidumbre en la cúpula del poder iraní
Sumado a las advertencias militares, el jefe de Estado norteamericano generó fuertes dudas sobre la línea sucesoria y el vacío de poder en Teherán. Trump sugirió que el nuevo líder supremo de Irán, Mojtaba Jameneí, hijo del fallecido Alí Jameneí, podría haber perdido la vida.
"No lo hemos visto en absoluto. Así que, no sabemos si está muerto o no", expresó el mandatario ante la prensa sobre la figura política. Desde su reciente designación oficial como máxima autoridad, Jameneí no ha realizado ninguna aparición pública confirmada.

En cuanto al balance de la ofensiva, el Gobierno estadounidense confirmó que su Ejército ya logró impactar contra más de 7.000 blancos en territorio iraní. Según los datos brindados, estos bombardeos apuntaron principalmente hacia objetivos comerciales y bases militares del régimen.
El veloz avance de las fuerzas conjuntas permitió neutralizar gran parte de la capacidad de respuesta de Teherán. Trump aseguró que lograron reducir en un 90 % los lanzamientos de misiles balísticos y en un 95 % los ataques efectuados con drones.
El reclamo a los aliados europeos
Mientras la Casa Blanca presiona en el terreno militar, en el plano diplomático enfrenta resistencias para conformar una fuerza de tareas conjunta. Trump criticó públicamente la falta de "entusiasmo" de algunos países aliados frente a su pedido de asistencia para desbloquear el estrecho de Ormuz.
"Algunos son países a los que hemos ayudado durante muchos años. Los hemos protegido de fuentes externas terribles y no están tan entusiasmados", reprochó el presidente. Reveló además que varias naciones rechazaron aportar equipos desminadores al advertir que prefieren "no involucrarse" de manera directa.
Por su parte, los ministros de Exteriores de la Unión Europea (UE) abordaron la crisis marítima este lunes, pero mostraron una fuerte reticencia a ampliar su misión naval o enviar más barcos a la región.
La alta representante para Asuntos Exteriores de la UE, Kaja Kallas, justificó esta inacción argumentando que el paso estratégico se encuentra "fuera del ámbito de actuación de la OTAN".
La negativa europea y el ultimátum estadounidense plantean un escenario crítico para las próximas horas. El mercado global de energía se mantiene a la expectativa de las inminentes decisiones tácticas en Washington, que definirán si el conflicto escala hacia la destrucción definitiva de los oleoductos iraníes.

