Tropas iraquíes y aliados estrechan el cerco sobre Mosul
Las fuerzas que asedian al bastión yihadista se ubicaron a sólo cuatro kilómetros del acceso sur de la “capital” donde el Estado Islámico proclamó, en junio de 2014, su “califato”.
Fuerzas iraquíes se situaron este domingo a sólo cuatro kilómetros de la entrada sur de Mosul, luego de arrebatar dos destacadas poblaciones al grupo yihadista Estado Islámico (EI), que a su vez perpetró dos sangrientos atentados en la provincia de Saladino.
Después de tomar la ciudad de Hamam al Alil, capital de la comarca del mismo nombre, las poblaciones recuperadas este domingo, Al Salahiya y Dor al Mashariq, son las más importantes del área, dijo el comandante de las operaciones para la liberación de la provincia de Nínive, cuya capital es Mosul, Nayem al Yaburi.
Como es habitual cuando las fuerzas iraquíes liberan una zona, la tarea inmediatamente posterior es eliminar los explosivos y trampas bomba colocadas por los yihadistas del EI antes de huir, añadió Al Yaburi.
En los enfrentamientos entre las fuerzas iraquíes y los yihadistas de las últimas horas murieron medio centenar de miembros del EI, entre ellos varios suicidas, mientras que un número indeterminado huyó de la zona a través de túneles excavados bajo las poblaciones.
Tras la recuperación de Al Salahiya y Dor al Mashariq, las fuerzas iraquíes se sitúan apenas a cuatro kilómetros del acceso meridional de Mosul, urbe en la que ya entraron hace unos días por el frente oriental.
Por distintos frentes
Con este avance, las tropas están listas para atacar los barrios sureños de la, todavía hoy, "capital" del Estado Islámico en Irak. En la parte meridional de Mosul se ubica el cuartel de Al Gazlani, que era uno de los principales del Ejército iraquí en la ciudad y que ahora es una sede militar del EI.
Un portavoz de los mandos militares iraquíes precisó asimismo que ya son 12 las poblaciones liberadas al sur de Mosul desde el fin de semana. De estas zonas recuperadas fueron evacuados este domingo al menos cuatro mil civiles.
Mientras, al norte de Mosul, el ejército logró irrumpir en los barrios septentrionales y orientales de los estratégicos pueblos de Al Sada y Al Baauiza, también al cabo de combates contra la organización extremista.
La importancia de estos pueblos radica en que abrirán una nueva puerta para continuar la lucha contra los yihadistas en los barrios orientales de Mosul, donde las tropas iraquíes ya irrumpieron la semana pasada.
Poder destructivo
Pese a verse acorralados en Mosul, los yihadistas demostraron este domingo que todavía tienen capacidad de causar graves daños en otras zonas de Irak.
Al menos 24 personas murieron en dos explosiones perpetradas en la provincia de Saladino, situada al sur de Mosul y al norte de Bagdad, según fuentes de seguridad.
La primera de ellas se produjo al estallar un barril cargado de explosivos que había sido enterrado por el EI antes de que las fuerzas iraquíes liberaran la ciudad de Tikrit, capital provincial, el pasado 31 de marzo.
Esa explosión quitó la vida a 13 personas y también causó 31 heridos, según una fuente de seguridad de esa urbe.
En Samarra, un atentado con coche bomba contra una estación de colectivos tuvo como resultado la muerte de 11 personas, 10 de ellas peregrinos iraníes, según confirmó el Ministerio de Exteriores iraní, que condenó ambos ataques.
El EI afirmó en un comunicado que 182 "apóstatas" murieron o resultaron heridos en tres "operaciones de martirio", como se refieren a los ataques suicidas, en Samarra y Tikrit.
La nota indicó que en Samarra un combatiente del EI hizo estallar primero un coche bomba y un segundo detonó un cinturón de explosivos, mientras que en Tikrit se trató de un ataque contra "una agrupación de apóstatas en el puesto de control Al Anuaa".
A la operación contra el EI en Mosul, que comenzó el 17 de octubre, se sumó este domingo una ofensiva contra la "capital" de los yihadistas en Siria, Al Raqqa, lanzada por las Fuerzas de Siria Democrática, una alianza armada kurdo-árabe apoyada por Estados Unidos.

