Tras fuga de senador boliviano, relevaron al canciller brasileño
Antonio Patriota dejó su cargo, pero será ahora embajador en la ONU. Luiz Figueiredo, nuevo jefe de la diplomacia del gigante del Mercosur.
Brasilia. La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, relevó ayer a su canciller, Antonio Patriota, quien renunció al cargo en medio de la crisis generada por el caso del senador boliviano Roger Pinto, quien estaba asilado en la Embajada brasileña en La Paz y este fin de semana llegó a Brasilia sin consentimiento oficial pero con ayuda de funcionarios y militares brasileños. La salida de Patriota, quien será reemplazado por el hasta ahora representante del país ante las Naciones Unidas, Luiz Alberto Figueiredo, se conoció luego de que el ahora excanciller se reuniera durante cerca de 50 minutos con Rousseff, según informó la agencia noticiosa estatal ABR.
En una nota oficial, la Presidencia de Brasil informó que Rousseff había designado a Patriota para ocupar la vacante que deja Figueiredo en la ONU y que “agradece la dedicación” que aquél mostró durante los más de dos años que permaneció como canciller, cargo que asumió el 1° de enero de 2011, cuando Rousseff llegó al Palacio de Planalto.
La decisión tuvo lugar al cabo de una jornada en la que el gobierno de Bolivia reiterara el pedido de explicaciones a Brasil, lo acusara de haber violado convenios internacionales e informara que estudiaba una solicitud de extradición de Pinto.
Mientras, el encargado de negocios de la embajada brasileña en La Paz, Eduardo Saboia, llamado a Brasilia a dar explicaciones sobre el caso, admitió en declaraciones públicas su responsabilidad en el traslado de Pinto.
“Estamos analizando todo lo que se refiere a la normativa internacional y nacional para ver cuáles son las opciones” para reclamar la extradición de Pinto, dijo el procurador general interino de Bolivia, Roberto Ramírez.
Por su parte, el canciller boliviano, David Choquehuanca, afirmó que Brasil violó convenios internacionales y que sus autoridades tenían conocimiento de que Pinto “no es un perseguido político”.
“No puede ser que al amparo de la inmunidad diplomática se transgredan normas nacionales e internacionales; así se podría llevar droga y traficar armamentos o personas; es grave lo que ha pasado”, declaró Choquehuanca en la mañana y explicó que el gobierno del presidente Evo Morales presentaría una nota diplomática en la que exigiría explicaciones oficiales.
El senador Pinto, enconado opositor del gobierno de Evo Morales, estaba alojado en la Embajada brasileña en La Paz desde el 28 de mayo de 2012.
Alegó que era víctima de una “persecución” del gobierno boliviano y 10 días después recibió de Brasil el estatus de asilado político, pero La Paz nunca emitió el salvoconducto que necesitaba para abandonar su país.
Según el gobierno de Morales, el salvoconducto no podía ser aprobado debido a que el senador responde a diversos procesos ante la Justicia, la mayoría por corrupción, e incluso ha sido condenado en uno de ellos a un año de cárcel.

