Al menos 13 personas perdieron la vida y unas 40 resultaron heridas este martes tras una masiva explosión en una fábrica de fuegos artificiales en Mundathikode, India. El incidente se produjo alrededor de las 15.30 en las cercanías de la ciudad de Thrissur, en el estado de Kerala.
La detonación ocurrió mientras decenas de operarios trabajaban en la producción para el festival de Pooram, una de las celebraciones más importantes de la región. Según los reportes, el estallido fue tan potente que se escuchó a varios kilómetros a la redonda.
De los ocho cobertizos que conformaban el complejo industrial, cinco quedaron completamente destruidos por la onda expansiva y el fuego. Tres de estas estructuras almacenaban grandes cantidades de material explosivo, lo que dificultó las tareas iniciales.
Víctimas y estado de los heridos
Las autoridades sanitarias confirmaron que, entre los heridos, al menos cinco personas se encuentran en estado crítico. Una de las víctimas presenta quemaduras en más del 90% de su cuerpo, mientras otras cuatro sufrieron daños en el 70%.
Debido a la magnitud de la explosión, los equipos de rescate hallaron restos humanos esparcidos hasta a 200 metros de la fábrica. Por este motivo, se están realizando pruebas de ADN para confirmar la identidad de los fallecidos.
El gobierno de Kerala declaró oficialmente el incidente como una "calamidad estatal". Además, se anunció la entrega de indemnizaciones económicas para las familias de las víctimas y los damnificados.
Investigación y antecedentes
El jefe de la policía de Kerala, Ravada A Chandrasekhar, informó la creación de un equipo especial para peritar la zona. “Se está llevando a cabo una investigación exhaustiva para determinar la causa exacta del accidente”, sostuvo el funcionario.
La tragedia generó una profunda conmoción ya que se trata del segundo desastre similar en la India en menos de 48 horas. El domingo pasado, otra explosión en una planta de Virudhunagar, Tamil Nadu, dejó un saldo de 25 muertos.
La seguidilla de incidentes reavivó el debate nacional sobre la falta de controles de seguridad en la industria de la pirotecnia. Las autoridades buscan determinar si la planta de Mundathikode cumplía con las normativas de seguridad vigentes.
El foco de la investigación se centra ahora en las condiciones de presión laboral y almacenamiento de materiales durante la temporada alta de festividades.