Guerra. Tensión máxima en Medio Oriente: Irán organiza “cadenas humanas” ante el ultimátum de Donald Trump
El presidente de Estados Unidos amenazó con destruir la infraestructura civil iraní si no se libera el tráfico en el estrecho de Ormuz antes de este martes a las 20.
La escalada de violencia en Medio Oriente alcanzó un punto crítico este martes, tras una serie de ataques aéreos en Irán que dejaron al menos 15 muertos, mientras el gobierno de Teherán lanzaba misiles contra Israel y Arabia Saudí.
Los ataques se producen en un clima de extrema tensión, coincidiendo con el plazo límite fijado por el presidente estadounidense, Donald Trump, para que Irán reabra el paso estratégico del estrecho de Ormuz.
En las últimas horas, las autoridades iraníes instaron a los ciudadanos jóvenes a formar cadenas humanas alrededor de las centrales eléctricas para protegerlas de posibles bombardeos inminentes.
Ataques en Teherán y cierre de rutas estratégicas
La ofensiva aérea ha golpeado diversos puntos de la capital iraní, incluyendo barrios residenciales y presuntos depósitos de armamento en zonas montañosas, bajo la autoría de fuerzas israelíes.
En la provincia de Alborz, al noroeste de Teherán, se reportó la muerte de 18 personas y otras 24 resultaron heridas tras un bombardeo contra objetivos aún no esclarecidos.

Por su parte, el ejército de Israel emitió advertencias en idioma farsi para que la población evite utilizar la red ferroviaria, anticipando posibles ataques contra la infraestructura de transporte.
“Su presencia pone su vida en riesgo”, señaló la advertencia publicada por las fuerzas de defensa israelíes en plataformas de comunicación digital.
La respuesta de Irán incluyó el lanzamiento de siete misiles balísticos hacia Arabia Saudí, lo que obligó al cierre temporal de la Calzada del Rey Fahd, el puente que conecta a este país con Baréin.
La amenaza de Donald Trump y el impacto en el petróleo
El mandatario estadounidense endureció su postura y advirtió que bombardeará centrales eléctricas y puentes si Teherán no permite la libre navegación marítima antes de las 20:00, hora del Este de EE.UU..
“Todo el país puede ser eliminado en una noche”, declaró Trump, quien subrayó que no otorgará más prórrogas a la teocracia iraní tras haber extendido plazos anteriores sin éxito.

El estrecho de Ormuz es una vía vital por la que circula una quinta parte del petróleo mundial, y su bloqueo ha disparado los precios del crudo a niveles alarmantes.
El barril de Brent superó los 111 dólares en las operaciones al contado, lo que representa un incremento superior al 50% desde el inicio de las hostilidades.
Bajo presión interna por el impacto económico, Trump exige la apertura total del tráfico marítimo, desestimando las advertencias sobre posibles crímenes de guerra al atacar infraestructura civil.
Irán convoca a civiles como escudos humanos
Ante la inminencia de los ataques, el Consejo Supremo de Juventud y Adolescentes de Irán hizo un llamado a artistas, estudiantes y deportistas para rodear los activos nacionales.
“Las centrales eléctricas son nuestro capital nacional y pertenecen al futuro de la juventud iraní”, afirmó Alireza Rahimi, secretario del organismo, a través de la televisión estatal.
Incluso el presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, aseguró que 14 millones de personas se han ofrecido como voluntarios para participar en el conflicto bélico.

Esta cifra, que representa una parte significativa de los 90 millones de habitantes del país, es vista por analistas como un intento de disuadir la campaña de bombardeos prometida por Washington.
Mientras tanto, un general de la Guardia Revolucionaria instó a los padres a enviar a sus hijos a cubrir puestos de control que han sido blanco recurrente de proyectiles.
Advertencias de la ONU y la comunidad internacional
El secretario general de la ONU, António Guterres, recordó a Estados Unidos que el derecho internacional prohíbe estrictamente los ataques dirigidos contra infraestructura energética y civil.
Francia también se sumó al pedido de moderación, advirtiendo que una nueva fase de represalias arrastraría a la economía mundial a un “círculo vicioso” perjudicial para todos los países.
“Los ataques contra infraestructura civil están prohibidos por las reglas de la guerra”, enfatizó el ministro de Exteriores francés, Jean-Noël Barrot.
Desde Nueva Zelanda, el primer ministro Christopher Luxon calificó como "inaceptable" cualquier acción que incluya el bombardeo de embalses, puentes o servicios básicos.
A pesar de la retórica bélica, fuentes diplomáticas indican que todavía existen esfuerzos de último minuto para alcanzar una solución negociada antes de que expire el plazo de Trump.




