Guerra. Tensión global por el petróleo: Irán ataca en Dubái y Trump evalúa desplegar marines en Ormuz
El precio del crudo Brent superó los 104 dólares tras el bloqueo marítimo de Teherán, mientras Estados Unidos presiona a sus aliados para conformar de urgencia una flota militar.
Los temores a una crisis energética a escala global se agravaron drásticamente en las últimas horas debido a la escalada bélica en Medio Oriente. La tensión aumentó luego de que Irán bloqueara el tráfico mercante en el estrecho de Ormuz, una vía estratégica por donde circula la quinta parte del petróleo mundial.
En paralelo a este bloqueo marítimo, un ataque con drones iraníes impactó un tanque de combustible cerca del Aeropuerto Internacional de Dubái, provocando un gran incendio. El incidente obligó a las autoridades a suspender temporalmente todos los vuelos comerciales en uno de los centros de conexión más transitados del mundo.
La ofensiva del régimen también incluyó el lanzamiento de misiles hacia la capital de Emiratos Árabes Unidos, donde se reportó una persona fallecida. Además, Arabia Saudita confirmó haber interceptado una oleada de 35 drones dirigidos contra sus principales instalaciones petroleras en la región oriental.
El impacto en el precio del crudo
La disrupción en la principal ruta marítima de Medio Oriente generó un impacto inmediato en los mercados internacionales de energía. El crudo Brent, utilizado como referencia global, se ubicó en los 104 dólares por barril durante las primeras operaciones del día.

Esta cifra representa un incremento de casi el 45% desde que las fuerzas de Estados Unidos e Israel atacaron objetivos en Irán el pasado 28 de febrero. En los momentos de mayor tensión del conflicto comercial, el precio llegó a dispararse temporalmente hasta los 120 dólares por barril.
Frente a este complejo panorama, las perspectivas de una resolución diplomática a corto plazo parecen nulas. El ministro de Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, descartó un cese al fuego y calificó de "delirantes" las versiones sobre una presunta salida negociada.
La presión de Trump y el plan naval
Ante el estrangulamiento de la provisión de combustible, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, busca conformar una alianza naval internacional. El mandatario convocó a potencias como China, Francia, Japón, Corea del Sur y el Reino Unido para establecer un mecanismo de protección en el estrecho.
Sin embargo, la iniciativa estadounidense enfrenta hoy la fuerte reticencia de sus principales socios estratégicos. Mandatarios como el francés Emmanuel Macron y el británico Keir Starmer señalaron extraoficialmente que solo aportarían sus flotas de guerra una vez que el conflicto haya terminado.

Esta falta de acompañamiento generó una firme advertencia desde Washington hacia la comunidad internacional. “Que recibamos apoyo o no, pero puedo decir esto, y se lo dije a ellos: lo recordaremos”, manifestó Trump, sugiriendo posibles represalias a los países que se nieguen a colaborar.
Despliegue militar como última opción
Si fracasa la vía diplomática para conformar la flota aliada, el Pentágono no descarta una intervención militar directa. Las autoridades estadounidenses evalúan desplegar tropas terrestres y marítimas para forzar la libre navegación de los buques cisternas afectados por el bloqueo.
Para esta eventual misión, ya se ordenó que la Unidad 31 Expedicionaria de Marines se traslade desde Japón hacia Medio Oriente a bordo del buque USS Tripoli. Este convoy militar especializado cuenta con 2.200 infantes de marina, aviones de ataque F-35B y helicópteros MV-22 Osprey.
Las proyecciones del Pentágono indican que resultaría indispensable movilizar al menos una docena de buques de guerra para lograr escoltar convoyes de hasta diez petroleros comerciales. Las definiciones tácticas de Estados Unidos en los próximos días serán determinantes para estabilizar el suministro energético y evitar un impacto mayor en la economía global.

