Manifestación. Protestas en Damasco por nuevas restricciones al alcohol: crece la tensión por las libertades
Cientos de personas se manifestaron contra un decreto que limita la venta y el consumo en la capital siria. Advierten por el impacto en derechos individuales y minorías.
Cientos de personas protestaron este domingo en Damasco contra las nuevas restricciones a la venta y consumo de alcohol impuestas por las autoridades locales, en un contexto de creciente preocupación por posibles recortes a libertades individuales en Siria.
La manifestación se concentró en el barrio cristiano de Bab Touma, donde residentes de distintas comunidades religiosas reclamaron al gobierno que garantice los derechos personales y respete la diversidad cultural.
“Esto no se trata de si queremos beber alcohol; se trata de la libertad personal”, expresó Isa Qazah, uno de los participantes.
Durante la protesta, los manifestantes corearon consignas en defensa de la unidad del país y exhibieron carteles en favor de las libertades civiles.
El decreto que desató la polémica
La controversia comenzó tras la publicación de un decreto del gobernador de Damasco que prohíbe la venta de alcohol en restaurantes y clubes nocturnos de toda la ciudad.
La normativa establece un plazo de tres meses para que los locales eliminen bebidas alcohólicas de sus cartas y obliga a bares a modificar sus licencias.
Además, restringe la venta a tres barrios de mayoría cristiana, donde sólo se permite la comercialización en envases cerrados y bajo condiciones específicas de distancia respecto a mezquitas, escuelas y edificios públicos.

Contexto político y social
La medida se da en un escenario de transición política, más de un año después de la caída del expresidente Bashar Assad, y bajo el gobierno interino encabezado por Ahmed al-Sharaa.
Aunque el nuevo liderazgo prometió respetar el pluralismo, sectores de la sociedad temen un avance de posturas más conservadoras vinculadas a la religión.
Siria atraviesa aún las consecuencias de más de una década de guerra civil, con tensiones latentes entre comunidades religiosas y étnicas.
Temor a mayor división
Algunos manifestantes advirtieron que la normativa podría profundizar las divisiones sociales al focalizar la venta de alcohol en zonas cristianas.
“Esta división es injusta e irresponsable”, señaló un abogado presente en la protesta, al cuestionar el impacto del decreto.
En respuesta a las críticas, las autoridades emitieron un comunicado en el que pidieron disculpas por posibles interpretaciones erróneas y aclararon que los hoteles quedarán exentos de las restricciones.
Con información de AP

