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Periodistas en línea de fuego o como carne de cañón

La decapitación de James Foley a manos de un miliciano del Eiil remitió a otros casos de reporteros cuyas ejecuciones fueron mostradas como trofeo por los islamistas.

22 de agosto de 2014 a las 12:01 a. m.
Alfonso Fernández (Agencia EFE)
Periodistas en línea de fuego o como carne de cañón
Avance territorial. La toma de Mosul no fue dificultosa para el Eiil, que recogió apoyos entre los sunitas (AP):

Washington. La decapitación del periodista estadounidense James Foley recordó el caso del reportero Daniel Pearl, quien corrió la misma suerte en Pakistán en 2002, y puso un dramático interrogante sobre cerca de 20 colegas que se cree aún siguen en cautiverio en Siria. Foley, de 40 años, había sido secuestrado en noviembre de 2012 en el norte de Siria, y fue decapitado por los yihadistas del Estado Islámico en Irak y el Levante (Eiil).Por su parte, Pearl trabajaba para el diario The Wall Street Journal y estaba investigando la relación de radicales islámicos paquistaníes con Al Qaeda en enero de 2002, cuando fue secuestrado y más tarde degollado por sus captores cerca de la ciudad de Karachi.En ambos casos, los asesinos difundieron videos en los que se muestra a las víctimas antes de su muerte ofreciendo una última declaración, y posteriormente la propia decapitación y el resultado.Tanto el caso de Foley como el de Pearl, de 38 años, subrayan asimismo los riesgos del periodismo que cubre los movimientos islámicos radicales violentos de la región.En la actualidad, de los 39 periodistas desaparecidos en todo el mundo, 20 de ellos lo han sido mientras informaban desde el sangriento conflicto civil en Siria, según el Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ), que considera al país como el lugar del mundo más peligroso parar ejercer el periodismo. "Los casos de periodistas desaparecidos en Siria son extremadamente difíciles de seguir. La información es escasa, la situación está constantemente evolucionando y algunos casos no son reportados", indicó el CPJ al comentar la reciente muerte de Foley.Entre los que se conocen figuran dos estadounidenses cuyas identidades han salido a luz: Steven Sotloff y Austin Tice.Sotloff, cuyo caso no fue revelado hasta esta semana, apareció precisamente en el video en el que Foley es decapitado.Una persona encapuchada, tras degollar al reportero, muestra ante la cámara a Sotloff, cuya vida, dice, "depende de la próxima decisión de (el presidente estadounidense, Barack) Obama".Las últimas noticias que se tienen del periodista, de 31 años y nacido en Miami, son de principios de agosto de 2013, cuando estaba cerca de la frontera entre Siria y Turquía, la misma zona en la que Foley había sido secuestrado. Sotloff contaba con amplia experiencia en la zona, donde había trabajado como periodista autónomo para medios como Time , World Affairs y Christian Science Monitor desde Libia, Yemen o Siria.Por su parte, Tice, de 34 años, desapareció cerca de Damasco en agosto de 2012. Antiguo soldado de las fuerzas armadas estadounidenses, Tice llevaba años informando de la guerra civil en Siria como colaborador del Washington Post y otros medios del grupo McClatchy.El CPJ destaca los nombres de otros siete periodistas, todos sirios, que se cree siguen secuestrados por el Eiil en el país, aunque precisa que es probable que haya otros extranjeros. Los cautivos son Aboud Haddad, fotógrafo sirio que trabajaba para la televisión opositora Orient News; Obaida Batal, Hussam Nidham al Deen y Aboud al Atiq, trabajadores sirios de Orient News, que de­saparecieron cuando las instalaciones en Alepo fueron tomadas por Eiil en julio de 2013.Muayad Saloum, sirio de Orient News; Rami al Razzouk, sirio, de radio ANA y Yassir al Sattouf, corresponsal de Shahba Press, desaparecido en los suburbios de Idlib en noviembre de 2013, también son rehenes.