Tragedia aérea. Qué pasó con el avión militar que se estrelló en Colombia
A un mes del siniestro que dejó 69 víctimas fatales en Puerto Leguízamo, la Fuerza Aeroespacial Colombiana (FAC) presentó un informe preliminar que descarta fallas técnicas previas y pone el foco en los obstáculos vegetales en la trayectoria de despegue.
Exactamente un mes después del hecho el 23 de marzo de 2026, la Fuerza Aeroespacial Colombiana difundió los primeros resultados de la investigación sobre el accidente del Hércules C-130, matrícula 1016, ocurrido en el departamento de Putumayo.
El reporte busca desactivar la fuerte polémica nacional sobre el estado de la flota militar, confirmando que la aeronave "se encontraba perfectamente" y contaba con su certificado de aeronavegabilidad vigente al momento del despegue.
Los 40 segundos que definieron la tragedia
De acuerdo con el cronograma presentado por el coronel Luis Giraldo, director de Seguridad Operacional, la secuencia del accidente fue extremadamente rápida. Tan sólo cuatro segundos después del despegue, el avión impactó contra tres árboles que se encontraban en la trayectoria de salida de la pista en Puerto Leguízamo.
Este contacto con el material vegetal afectó de manera crítica a los motores, provocando una pérdida significativa de potencia que dificultó el control de la aeronave. Los registros de vuelo indican que la tripulación luchó por mantener el avión en el aire durante 36 segundos adicionales antes de impactar contra el suelo, a sólo un kilómetro de la pista, generándose un incendio posterior.
Se descarta la hipótesis de "aviones chatarra"
El informe técnico fue clave para mitigar las críticas sociales que calificaban a las aeronaves militares como "chatarra". Las pericias determinaron que:
- El mantenimiento era el correcto y no existían restricciones de uso.
- El peso de la carga (transportaba municiones y 128 ocupantes) y las condiciones meteorológicas eran adecuados para la operación.
- La aeronave había sido adquirida a Estados Unidos recientemente, en el año 2020.
En cuanto a la actuación de los pilotos, el análisis de los instrumentos de vuelo sólo permitió extraer una "exclamación de sorpresa", lo que sugiere que el obstáculo fue inesperado.
Aunque la hipótesis de falla humana sigue bajo investigación, el informe subraya que la tripulación se concentró plenamente en intentar recuperar el control tras el impacto con los árboles.
Un saldo doloroso y recomendaciones urgentes
El accidente es considerado uno de los más graves en la historia reciente de Colombia, con un saldo de 61 miembros del Ejército, seis de la Fuerza Aeroespacial y dos de la Policía Nacional fallecidos, además de 57 heridos.
Como medida inmediata, la FAC no señaló fallas en el Hércules, sino que emitió una recomendación de seguridad operacional crítica: el retiro de los árboles en la zona de la pista, ya que representan un riesgo latente para otras aeronaves que operan en esta región de la Amazonia colombiana.

