Pánico. Pánico en Manhattan: evacuaron un rascacielos de 37 pisos por riesgo de derrumbe
Más de 150 expertos trabajan contrarreloj para intentar estabilizar la estructura, que presenta columnas vencidas y grietas. Las autoridades ordenaron el desalojo de nueve edificios linderos y una escuela por precaución.
Nueva York vivió una jornada de tensión este martes 7 de julio cuando el Departamento de Bomberos (FDNY) ordenó la evacuación total de un rascacielos de 37 pisos ubicado en el corazón de Manhattan.
El edificio, situado en el número 235 de la calle 42 Este, cerca de la emblemática estación Grand Central, se encuentra actualmente en obras y presenta serios fallos estructurales que hacen temer un colapso.
La emergencia se desató minutos antes de las 8, luego de recibir denuncias por la caída de ladrillos desde las alturas del inmueble, que antiguamente funcionaba como la sede de la farmacéutica Pfizer. Al llegar al lugar, los especialistas detectaron un panorama crítico: dos columnas estructurales cedieron en el piso 21, provocando grietas múltiples y el hundimiento de los suelos.
Un edificio en movimiento
El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, confirmó la gravedad de la situación al señalar que el rascacielos "sigue siendo inestable" y que se han registrado "movimientos adicionales" en las columnas comprometidas desde el inicio del operativo.
Por su parte, el jefe de los bomberos, John Esposito, explicó que las vigas de acero comenzaron a curvarse y desviarse debido al peso de la propia estructura.
Para monitorear la situación, los equipos de emergencia están utilizando herramientas especializadas y drones capaces de detectar desplazamientos mínimos, incluso de fracciones de pulgada. “El edificio ha continuado moviéndose desde que estamos en el lugar”, advirtió Esposito, subrayando la peligrosidad de las tareas.
Operativo de seguridad y evacuaciones masivas
Como medida preventiva, se estableció un perímetro de "amenaza de colapso" que obligó al cierre de varias calles y a la evacuación de nueve edificios vecinos, incluyendo hoteles, oficinas, viviendas y una escuela primaria.
Ahmed Tigano, jefe del Departamento de Edificios, detalló que el próximo paso del plan de contingencia consiste en que equipos especializados ingresen al interior con maquinaria pesada para apuntalar el piso 21. El objetivo principal es reforzar los puntos débiles identificados y evitar que la estructura colapse sobre una de las zonas más transitadas de la isla.
Por el momento, las autoridades mantienen la recomendación de evitar la zona mientras los ingenieros y los más de 150 efectivos de emergencia intentan salvar la integridad del rascacielos.

