
Maldivas: murió un rescatista mientras buscaba los cuerpos de cinco turistas italianos
Por
Redacción La Voz
Tras la tragedia que se cobró la vida de cinco buceadores italianos y la de un buzo rescatista, se difundieron registros fílmicos de expertos que revelan las extremas condiciones de la denominada "Cueva Tiburón" (o Thinwana Kandu).
La cueva se encuentra en el atolón de Vaavu y es descrita por especialistas como un lugar donde no existe maniobra para el error. Se trata de un ambiente helado y oscuro, cuya atmósfera es calificada de "escalofriante".
De acuerdo con los relevamientos técnicos, la cueva tiene una extensión aproximada de 60 metros de largo. Su morfología interna está dividida en tres segmentos o cámaras bien diferenciadas que se internan en las profundidades del océano.
El tercer segmento es la parte más grande y, a la vez, la más remota de todo el sistema. Fue precisamente en esta última sección donde los equipos de rescate localizaron los cuerpos de cuatro de los cinco fallecidos.
Para navegar por estas cámaras, los buceadores deben atravesar una serie de pasadizos estrechos y sinuosos.
Uno de los mayores peligros de la cueva Thinwana Kandu es la calidad de su visibilidad, descrita como “turbia”. Las imágenes captadas en exploraciones previas muestran a buzos operando exclusivamente con potentes linternas para romper la oscuridad absoluta.
Debido a estas características, el sitio es considerado poco acogedor para el buceo recreativo tradicional. Las expediciones que se aventuran en su interior suelen ser de carácter técnico, utilizando doble tanque de oxígeno y equipamiento especializado.
"Los cuatro cuerpos fueron encontrados dentro de la cueva, no solo en el interior, sino en el tercer segmento, que es la parte más grande. Prácticamente juntos", detalló Ahmed Shaam, portavoz del gobierno de Maldivas.