La ONU reclamó la liberación de opositores presos en Nicaragua
El Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas, con el empuje de nueve países americanos, entre ellos la Argentina, emitió este jueves la resolución de condena.
El Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas, con el empuje de nueve países americanos, entre ellos la Argentina, emitió este jueves una resolución de condena contra la represión de las protestas del año pasado en Nicaragua y exigió la liberación de los detenidos en esas operaciones.
La resolución, presentada a instancias de la Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, Paraguay y Perú, urge al gobierno nicaragüense a "respetar los derechos a la libertad de reunión pacífica, de asociación y de expresión, así como la independencia de los medios de comunicación y del Poder Judicial".
El documento fue aprobado por 23 votos en contra tres (Cuba, Egipto y Eritrea) y 21 abstenciones, informó la agencia EFE.
La resolución exhorta al gobierno de Daniel Ortega a que "reanude su cooperación con la Oficina del Alto Comisionado" para los Derechos Humanos, así como con la Organización de los Estados Americanos y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
El embajador argentino ante el consejo, Carlos Foradori, dijo que la resolución se centra en "la violenta represión a las protestas populares y pacificas que tuvieron lugar en abril del año pasado, que causó la muerte de al menos 300 personas y más de 2.000 heridos".
Pero el embajador nicaragüense, Adolfo Jarquín, aseguró que la resolución "niega los avances logrados" en el diálogo por la reconciliación y se inmiscuye "asuntos internos de Nicaragua, desvirtuando la naturaleza del Consejo".
El gobierno de Nicaragua abrió semanas atrás una nueva etapa de diálogo con la oposición para buscar una salida a la crisis del país, pero las negociaciones nomostraron todavía ningún avance.
Para evitar el desmoronamiento de la negociación, Ortega accedió a liberar a un número impreciso de personas detenidas durante las protestas, a los que la oposición denomina "presos políticos", pero cientos de ellos todavía continúan entre rejas.

