Histórico. La ONU calificó la trata de esclavos africanos como el "crimen de lesa humanidad más grave"

Con el impulso de Ghana, la Asamblea General aprobó una resolución que exige la restitución de bienes culturales y advierte sobre las secuelas de racismo estructural que persisten en la actualidad.

25 de marzo de 2026 a las 06:26 p. m.
La ONU calificó la trata de esclavos africanos como el "crimen de lesa humanidad más grave"
La ONU calificó la trata de esclavos africanos como el "crimen de lesa humanidad más grave"

En una sesión que marca un precedente en la justicia histórica global, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó una resolución que reconoce formalmente la trata y esclavitud de personas africanas como “el crimen de lesa humanidad más grave”.

El documento, impulsado por el presidente de Ghana, John Dramani Mahama, subraya la magnitud, el carácter sistémico y las profundas consecuencias sociales y económicas de siglos de explotación forzada.

La resolución fue aprobada con 123 votos a favor, 52 abstenciones y tres votos en contra, estos últimos pertenecientes a Israel, Estados Unidos y Argentina.

Por otro lado, potencias europeas con historia colonial, como España, Portugal, Reino Unido, Países Bajos y Alemania, optaron por la abstención, reflejando la complejidad política y legal que rodea las demandas de reparación.

Restitución cultural y reparaciones pendientes

El texto aprobado incluye una demanda contundente: la devolución inmediata, sin restricciones y sin costo, de bienes culturales, piezas de arte y documentos históricos extraídos de África durante el periodo colonial. La ONU califica este despojo como un "saqueo cultural" y enfatiza que estos objetos poseen un valor espiritual y social incalculable para sus naciones de origen.

Asimismo, el organismo internacional puso el foco en la deuda pendiente respecto a las reparaciones.

La resolución denuncia que, mientras otros grupos víctimas de violaciones graves a los derechos humanos recibieron marcos de compensación, no existe un mecanismo similar para los descendientes de africanos esclavizados, quienes siguen enfrentando los efectos del racismo estructural, la exclusión y la disparidad socioeconómica.

Un vínculo entre el pasado y el presente

Para las Naciones Unidas, la herencia de estos regímenes no es cosa del pasado. El documento ratifica que el colonialismo y la trata transatlántica dejaron una huella de trauma emocional, alteración cultural y discriminación permanente que se manifiesta hoy en formas de neocolonialismo y subdesarrollo.

Con esta medida, el gobierno de Ghana busca que el diálogo global pase del reconocimiento simbólico a una responsabilidad jurídica concreta. La resolución concluye que la gravedad de estos crímenes exige respuestas internacionales integrales que contribuyan finalmente a la justicia histórica y a la superación del racismo sistémico.