Salud. La OMS pide un alto el fuego por brote de ébola en el Congo: “No podemos aislar enfermos mientras caen bombas”
El organismo reportó más de 900 casos y 220 muertes en una región donde los combates impiden la asistencia médica y el rastreo de contagios.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) solicitó este miércoles un "alto el fuego inmediato" a todas las partes beligerantes en el este de la República Democrática del Congo (RDC). El objetivo es contener un brote de ébola que ya registra más de 900 casos sospechosos o confirmados y unas 220 muertes.
"No podemos generar confianza en las comunidades ni aislar a los enfermos mientras caen bombas", advirtió en sus redes sociales el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus. El funcionario coordinará personalmente las operaciones de evaluación en el terreno.
El pedido se extiende tanto al ejército como a las milicias para permitir un acceso seguro a los equipos médicos en las provincias de Ituri, Kivu del Sur y Kivu del Norte. La OMS instó a priorizar la supervivencia humana por encima de cualquier otro interés.
Los enfrentamientos involucran a grupos como el M23 y las Fuerzas Democráticas Aliadas, lo que provoca desplazamientos masivos de población hacia campamentos superpoblados. Esto incrementa el riesgo de que personas que estuvieron en contacto con el virus propaguen la enfermedad.

Impacto de la violencia en la salud
La violencia en la zona dificulta las medidas de contención y los ataques contra instalaciones sanitarias hacen "casi imposible" rastrear los casos y sus contactos. Según la OMS, el brote de ébola avanza actualmente más rápido que la respuesta sanitaria.
Tedros lamentó que la región se enfrente a una "colisión catastrófica entre enfermedad y conflicto". Esta situación se agrava por las características técnicas de la cepa que circula actualmente en el este del país africano.
Se trata del virus Bundibugyo, una variante extraña del ébola para la que no existen tratamientos o vacunas específicos hasta el momento. Su tasa de letalidad oscila entre el 30% y el 50%, según datos de expertos sanitarios.
Apoyo internacional y riesgos
Aunque es menos letal que la variante Ébola Zaire, su contención es más compleja por la falta de herramientas médicas preventivas. El Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades (ECDC) anunció que reforzará su apoyo ante la evolución del brote.
El organismo europeo enviará un grupo de expertos para recabar información detallada sobre los controles de salida de pasajeros. Estas medidas son consideradas "cruciales" para identificar personas con síntomas y actualizar las recomendaciones globales.
A pesar de la gravedad en la zona de conflicto, el ECDC reiteró que el riesgo de infección para la población general en Europa sigue siendo "muy bajo". El foco principal se mantiene en aumentar la preparación para detectar y aislar posibles casos importados.



