Partida. Murió Pablo Cánepa: el joven que impulsó la ley de eutanasia en Uruguay y eligió una muerte digna

A los 39 años, y tras una batalla de cuatro años contra una enfermedad degenerativa irreversible, el diseñador gráfico falleció este lunes. Su caso se convierte en uno de los emblemas de la nueva legislación en el país vecino.

02 de junio de 2026 a las 08:14 p. m.
Murió Pablo Cánepa: el joven que impulsó la ley de eutanasia en Uruguay y eligió una muerte digna
Murió Pablo Cánepa: el joven que impulsó la ley de eutanasia en Uruguay y eligió una muerte digna

Pablo Cánepa, uno de los rostros en la lucha por la legalización de la eutanasia en Uruguay, falleció este lunes "rodeado del amor de su familia y amigos", según confirmó su hermano Eduardo.

El joven, que padecía una ataxia cerebelosa idiopática, decidió poner fin a su sufrimiento amparado en la ley de Muerte Digna, sancionada recientemente en Uruguay.

Un calvario que comenzó en 2022

Hasta hace cuatro años, Pablo llevaba una vida activa y normal. Nacido en el barrio porteño de Palermo en 1986, era el único hermano argentino de una familia uruguaya y se había destacado como un talentoso diseñador gráfico, premiado en diversos concursos internacionales.

Sin embargo, en 2022 su realidad cambió. Lo que comenzó con simples mareos derivó, en apenas tres meses, en una parálisis casi total que lo dejó postrado, permitiéndole mover únicamente la cabeza.

A pesar de someterse a estudios en centros de prestigio como el Fleni de Escobar y de enviar muestras a la Mayo Clinic en Estados Unidos, los médicos nunca pudieron determinar la causa exacta de su dolencia, aunque se sospechaba de un origen autoinmune que destruía sus neuronas motoras.

Murió Pablo Cánepa: el joven que impulsó la ley de eutanasia en Uruguay y eligió una muerte digna
Murió Pablo Cánepa: el joven que impulsó la ley de eutanasia en Uruguay y eligió una muerte digna (Ariel Grinberg)

La lucha por el derecho a elegir

Ante una enfermedad sin cura y un cuerpo que describía como una "jaula", Pablo se convirtió en un ferviente impulsor de la ley de eutanasia. "Estoy tranquilo y seguro de mi decisión", había manifestado en 2025, dejando claro que no deseaba vivir conectado a una pantalla ni perder la lucidez que mantuvo intacta hasta el final.

Su familia lo acompañó en este proceso y en la militancia por la ley que finalmente fue legalizada el 15 de octubre de 2025. Con la firma del decreto reglamentario por parte del presidente Yamandú Orsi en abril del 2026, Uruguay se consolidó como el tercer país de América Latina en permitir este procedimiento.

Un adiós con dignidad y humor

El caso de Cánepa se suma al de una mujer de 69 años con cáncer de páncreas, quien el pasado 22 de mayo se convirtió en la primera persona en acceder legalmente a la eutanasia bajo el nuevo marco normativo.

Según relataron sus allegados, Pablo mantuvo su sentido del humor hasta sus últimos minutos. Su hermano Eduardo lo homenajeó con un video que recorre su infancia y su carrera profesional, recordándolo no sólo por su enfermedad, sino por su talento y su determinación.

Al ser consultado en una de sus últimas entrevistas sobre si le quedaba algo pendiente, Pablo respondió con una frase que hoy resuena como su legado: “Confieso que he vivido”.