Los republicanos intentan descarrilar el “Obamacare”
La Cámara Baja de EE.UU. deja sin fondos la reforma sanitaria del presidente. Se pone en riesgo la continuidad de las actividades del gobierno.
Washington. La Cámara Baja de Estados Unidos, que tiene mayoría republicana, aprobó ayer una medida para privar de fondos la reforma sanitaria de 2010, conocida como "Obamacare", principal logro legislativo del presidente Barack Obama.
Sin embargo la medida, adoptada dentro de la ley de financiación provisional del gobierno, no tiene posibilidades de prosperar en el Senado, con mayoría demócrata, pero por primera vez pone en riesgo la continuidad de la actividades del gobierno federal.
Con su decisión, los representantes (diputados) autorizan los fondos necesarios para que la Administración pueda seguir funcionando hasta diciembre, excepto los previstos para aplicar la reforma sanitaria.
El previsible rechazo del Senado a esta medida republicana eleva el riesgo de un desacuerdo entre las dos cámaras que puede terminar obligando al gobierno a cerrar sus puertas a partir del 1º de octubre, por no contar con la autorización de gastos necesaria para que funcione el Estado.
El líder de la mayoría demócrata de la Cámara Alta, Harry Reid, dijo que el proyecto de ley estaba muerto antes de llegar al Senado.
Se estima que la Cámara Alta eliminará la disposición que priva de fondos la ley sanitaria y devolverá el proyecto de ley a la Cámara Baja como un simple proyecto de financiación temporal del gobierno, como lo hicieron hasta ahora cada vez que el país se enfrentó a la falta de un presupuesto federal completo.
La Casa Blanca aseguró que Obama vetará la medida de supresión de fondos sanitarios en el caso poco probable de que llegue a su despacho.
El proyecto, modificado por el Senado sin la disposición relativa a la ley sanitaria, provocará con toda seguridad el rechazo de los republicanos de la Cámara Baja, los que, empujados por el ala ultraderechista –Tea Party–, están dispuestos a hacer lo que sea con tal de acabar con la reforma de Obama, incluido el posible cierre parcial del gobierno federal.

