La policía británica inició una investigación por presunto delito de odio tras el incendio intencional de cuatro ambulancias pertenecientes a la organización benéfica judía Hatzola Northwest. El incidente ocurrió durante la madrugada del lunes en el barrio de Golders Green, una zona del norte de Londres con una numerosa población judía.
El ataque no dejó heridos, aunque los vehículos quedaron reducidos a cascarones calcinados. La intensidad del fuego provocó la explosión de botellas a presión que se encontraban dentro de las unidades de emergencia.
Las detonaciones rompieron ventanas de un bloque de apartamentos contiguo, lo que obligó a la evacuación preventiva de varias viviendas cercanas durante la madrugada. Testigos presenciales describieron las explosiones como estruendos de gran magnitud que generaron conmoción en el vecindario.
Registro de cámaras y búsqueda de sospechosos
Cámaras de seguridad de la zona captaron a tres figuras vestidas de negro y con capuchas acercándose a una de las ambulancias con un recipiente antes de que estallaran las llamas. La Policía Metropolitana confirmó que busca a estos tres sospechosos, aunque todavía no se realizaron arrestos.
Desde la organización Shomrim, que opera una vigilancia vecinal en el sector, calificaron el hecho como un "incidente dirigido y profundamente preocupante" contra un servicio vital. El ataque afectó directamente la operatividad de la respuesta médica de emergencia de la comunidad local.
El primer ministro británico, Keir Starmer, condenó el suceso y lo calificó de "espantoso". "El antisemitismo no tiene cabida en nuestra sociedad y es realmente importante que todos nos mantengamos unidos", afirmó el mandatario.
Cifras récord de incidentes antisemitas
El número de incidentes de odio contra la comunidad judía en el Reino Unido muestra un crecimiento sostenido en los últimos años. Según datos del Community Security Trust, se registraron 3.700 incidentes en 2025, frente a los 1.662 reportados en 2022.
Líderes religiosos, incluido el gran rabino Ephraim Mirvis y la arzobispa de Canterbury, Sarah Mullally, expresaron su rechazo ante lo que consideran un patrón creciente de violencia. La comunidad local manifestó su angustia e ira ante la falta de medidas preventivas eficaces.
En este contexto de vulnerabilidad, las autoridades reforzaron la seguridad en instituciones judías mientras avanza la pericia técnica sobre los restos de los vehículos incendiados. La policía intensificó el patrullaje en el norte de Londres para identificar a los responsables y evitar nuevos ataques contra servicios de emergencia.
*Con información de Agencia AP