Nacionalidad. La ley de nietos en España: por qué no es una excepción en Europa

Normativas similares en Alemania, Portugal, Italia o Austria también permiten recuperar o adquirir la nacionalidad por descendencia, en muchos casos como reparación histórica.

03 de julio de 2026 a las 09:52 a. m.
Redacción La Voz
La ley de nietos en España: por qué no es una excepción en Europa
Ley de nietos en España. Imagen ilustrativa.

La denominada “ley de nietos” en España, que permite acceder a la nacionalidad a hijos y nietos de exiliados por la Guerra Civil o el franquismo, no es una rareza en el contexto europeo. Países como Alemania, Austria, Portugal o Italia cuentan con mecanismos comparables, en muchos casos ligados a procesos de memoria histórica o vínculos de sangre.

El debate resurgió tras las críticas del líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, quien acusó al Gobierno de Pedro Sánchez de utilizar la ley con fines electorales. Sin embargo, los datos oficiales muestran un impacto significativo: 2,4 millones de solicitudes, con más de 544.000 nacionalidades aprobadas y 306.000 personas ya inscritas como españolas hasta marzo de 2026.

Además de descendientes de exiliados, la norma beneficia a hijos de mujeres españolas que perdieron la nacionalidad al casarse antes de 1978 y a descendientes de quienes accedieron a la ciudadanía bajo la ley de memoria histórica de 2007.

Europa: precedentes por reparación histórica

Alemania es uno de los casos más claros. Permite recuperar la nacionalidad a quienes fueron despojados de ella durante el régimen nazi (1933-1945), así como a sus descendientes. Reformas recientes ampliaron estos derechos para corregir discriminaciones históricas, incluyendo casos por filiación materna.

Austria también introdujo en 2020 un sistema ágil para descendientes de víctimas del nazismo. Hijos, nietos y bisnietos pueden acceder a la nacionalidad sin necesidad de residencia, idioma o requisitos económicos. Más de 40.000 personas ya han utilizado esta vía.

Ley de nietos en España. Imagen ilustrativa.
Ley de nietos en España. Imagen ilustrativa. (La Voz / IA)

Ambos países enmarcan estas políticas como medidas de reparación histórica, un enfoque similar al que sostiene la legislación española vigente desde 2022.

Modelos por vínculo de sangre

Portugal mantiene un sistema amplio basado en la filiación. Los hijos de portugueses nacidos en el exterior pueden acceder a la nacionalidad de origen, y los nietos también pueden solicitarla si acreditan vínculo con el país, por ejemplo a través del idioma.

Una reforma vigente desde mayo de 2026 incluso amplía el acceso a bisnietos, lo que extiende el reconocimiento a generaciones más alejadas.

Hungría, por su parte, aplica desde 2011 un sistema de “naturalización simplificada” que permite obtener la ciudadanía a quienes prueben ascendencia húngara y superen un examen básico de idioma, recuerda la agencia EFE.

Restricciones y límites en otros países

Italia, que históricamente fue uno de los países más abiertos a la ciudadanía por descendencia, introdujo en 2025 restricciones importantes. Ahora solo pueden acceder hijos y nietos de italianos nacidos en el país, y se exige residencia previa en Italia para la generación intermedia.

El cambio busca reducir el volumen de solicitudes, especialmente en América Latina, donde el número de ciudadanos italianos registrados supera los dos millones.

En el Reino Unido, la transmisión de la nacionalidad se limita a una generación nacida en el extranjero. No obstante, existen excepciones en casos de discriminación histórica por género o por servicio al Estado en el exterior.

Un fenómeno extendido

En conjunto, el análisis comparado muestra que España no es una excepción en Europa. La combinación de criterios de descendencia y reparación histórica está presente en distintos sistemas legales, aunque con matices y límites específicos.

Mientras el plazo de solicitud de la ley española concluyó en octubre de 2025, la tramitación de expedientes continúa. En ese contexto, el debate político convive con una tendencia más amplia dentro del continente: reconocer derechos de ciudadanía vinculados a la historia familiar y a episodios de persecución o migración forzada.