Conflicto. Israel deportó a los activistas de la flotilla que iba a Gaza y crecen las denuncias por maltratos

En total, unos 420 militantes llegaron este jueves a Turquía. Algunos denunciaron agresiones físicas y varios gobiernos europeos convocaron a diplomáticos israelíes para expresar su preocupación.

21 de mayo de 2026 a las 09:40 p. m.
Israel deportó a los activistas de la flotilla que iba a Gaza y crecen las denuncias por maltratos
Miembros italianos de la Flotilla Global Sumud llegan al aeropuerto de Fiumicino en Roma el jueves 21 de mayo de 2026, tras ser liberados y deportados por el gobierno israelí después de intentar llegar a Gaza. (Cecilia Fabiano / LaPresse vía AP)

El gobierno de Israel deportó a cientos de activistas internacionales que intentaban llegar por mar a la Franja de Gaza para desafiar el bloqueo naval impuesto sobre el territorio palestino.

La situación generó fuertes críticas internacionales luego de que varios participantes denunciaran maltratos durante su detención.

Según informó el Ministerio de Exteriores israelí, “todos los activistas extranjeros” de la flotilla fueron expulsados del país.

En total, unos 420 militantes llegaron este jueves a Turquía en vuelos procedentes de Israel. Allí fueron recibidos en Estambul entre cánticos de “Libertad para Palestina”, mientras algunos presentaban dificultades para caminar.

La llamada flotilla “Global Sumud” había partido originalmente desde España en abril con el objetivo de transportar ayuda humanitaria simbólica hacia Gaza y denunciar el bloqueo israelí. Sin embargo, las fuerzas israelíes interceptaron las embarcaciones antes de que alcanzaran el enclave palestino.

Netanyahu cuestionó a Ben-Gvir por el trato a los activistas

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ordenó acelerar las deportaciones y cuestionó públicamente al ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben-Gvir, luego de que este difundiera videos burlándose de algunos activistas detenidos.

En las imágenes compartidas por Ben-Gvir se observaba a personas esposadas y arrodilladas sobre la cubierta de una embarcación improvisada como centro de detención.

Aunque Netanyahu defendió el derecho de Israel a impedir el ingreso de “flotillas provocadoras de simpatizantes terroristas de Hamás”, aseguró que el trato exhibido en los videos “no está en línea con los valores y las normas de Israel”.

La difusión de esas imágenes provocó reacciones diplomáticas en distintos países. Reino Unido, Francia y Portugal convocaron a representantes israelíes para expresar formalmente su preocupación. También hubo cuestionamientos desde Turquía, Italia, Grecia e Indonesia.

Denuncias de golpes y abusos

Dos ciudadanos italianos detenidos por Israel aseguraron haber sufrido agresiones físicas durante el operativo.

“Me patearon en las piernas y me golpearon en la cara”, denunció Alessandro Mantovani, periodista de un diario italiano que participó en la flotilla.

Por su parte, el legislador italiano Dario Carotenuto relató que vivió “los segundos más largos” de su vida cuando soldados israelíes apuntaron con armas a los activistas dentro de un centro de detención.

Las autoridades penitenciarias israelíes rechazaron las acusaciones y aseguraron que las denuncias eran “falsas y totalmente sin base fáctica”.

Además de las denuncias formales, el episodio generó una ola de repercusiones en redes sociales y nuevos cuestionamientos internacionales sobre el manejo israelí de este tipo de iniciativas.

Un conflicto que vuelve a poner el foco sobre Gaza

Israel mantiene un bloqueo marítimo sobre Gaza desde 2007, cuando Hamás tomó el control del territorio palestino. Tras el ataque del 7 de octubre de 2023, el gobierno israelí endureció todavía más las restricciones.

Las autoridades israelíes sostienen que el bloqueo busca impedir que Hamás reciba armamento, mientras que organizaciones humanitarias y críticos internacionales consideran que las medidas constituyen un castigo colectivo contra la población civil.

Según el Ministerio de Salud de Gaza, la ofensiva israelí posterior al ataque de Hamás ya dejó más de 72.700 muertos en el enclave palestino.