Guerra en Medio Oriente. Irán bloquea Ormuz y ataca barcos, pero se libera una reserva récord de petróleo

El conflicto en Medio Oriente llegó este miércoles su decimosegundo día con el cierre de facto del tránsito marítimo, ataques al aeropuerto de Dubái y una respuesta internacional de 400 millones de barriles para intentar estabilizar los mercados energéticos globales.

11 de marzo de 2026 a las 05:59 p. m.
Redacción LAVOZ
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Agencias de noticias
Irán bloquea Ormuz y ataca barcos, pero se libera una reserva récord de petróleo
Barco tailandés atacado en el Estrecho de Ormuz.

Al cumplirse 12 días la confrontación militar entre Irán, Israel y Estados Unidos, la situación en el Medio Oriente derivó en una crisis de suministros energéticos y ataques directos contra redes de transporte e infraestructura civil en la región del Golfo Pérsico

Irán dio prioridad a su estrategia de hostigamiento contra barcos comerciales y objetivos económicos en países vecinos, mientras que las fuerzas estadounidenses e israelíes mantienen una campaña de bombardeos sobre territorio iraní y el Líbano.

Ante la parálisis del Estrecho de Ormuz, por donde circula una quinta parte del petróleo mundial, la Agencia Internacional de la Energía (AIE) dispuso la liberación de 400 millones de barriles de sus reservas de emergencia, el volumen más alto en la historia de la organización.

Bloqueos y ataques en el Golfo

La actividad militar en el Estrecho de Ormuz provocó una interrupción significativa del comercio internacional. Las autoridades iraníes establecieron un bloqueo de facto, advirtiendo que no permitirán el paso de suministros de energía mientras continúen los bombardeos contra su territorio.

Según la Guardia Revolucionaria de Irán, no se autorizará el tránsito de "un solo litro de petróleo" sin su permiso.

En este contexto, se confirmaron al menos 14 incidentes contra embarcaciones comerciales desde el inicio de las hostilidades.

Este miércoles un proyectil impactó contra el carguero tailandés Mayuree Naree frente a la costa de Omán, lo cual provocó un incendio y la desaparición de tres tripulantes.

Otros buques con banderas de Japón y las Islas Marshall también reportaron daños por proyectiles no identificados.

En paralelo, Irán amplió sus ataques a objetivos terrestres en naciones del Golfo. Dos drones iraníes impactaron cerca del aeropuerto Internacional de Dubái, el centro de mayor tráfico internacional en el mundo, causando heridas a cuatro personas.

En Arabia Saudita, las fuerzas de defensa interceptaron cinco drones que se dirigían hacia el campo petrolero de Shaybah. Por su parte, Kuwait informó el derribo de ocho drones iraníes en su espacio aéreo.

Irán justificó estas acciones como una medida para forzar a Estados Unidos e Israel a detener su ofensiva, señalando que la seguridad regional es una condición necesaria para la estabilidad de los precios del crudo, los cuales ya registran un incremento del 20% respecto al inicio del conflicto.

Las amenazas iraníes se expandieron también al sector financiero y deportivo. El mando militar conjunto de Irán anunció planes para atacar bancos e instituciones financieras en Oriente Medio, mencionando específicamente a Dubái, Arabia Saudita y Bahrein.

Asimismo, el ministro de Deportes de Irán, Ahmad Donyamali, declaró que el equipo nacional de fútbol no participará en el Mundial de 2026 en América del Norte, alegando que los jugadores no estarían seguros en Estados Unidos tras las acciones bélicas de ese país.

Operaciones militares de Estados Unidos e Israel

La campaña aérea conjunta de Estados Unidos e Israel ha tenido como objetivos centros de mando, instalaciones de misiles y redes de defensa en Irán.

El almirante Brad Cooper, comandante del Comando Central de EE.UU., afirmó que los ataques han reducido la capacidad de Irán para lanzar misiles balísticos y drones, tras haber destruido una planta de fabricación de estos armamentos y 16 buques de colocación de minas cerca de Ormuz.

Las fuerzas estadounidenses también han empleado herramientas de inteligencia artificial para procesar datos y seleccionar objetivos con mayor rapidez.

Según el Ministerio de Defensa de Israel, la ofensiva continuará sin límite de tiempo hasta alcanzar todos los objetivos fijados.

Dentro de Irán, la situación política es incierta tras la muerte del líder supremo, el ayatolá Ali Jamenei, ocurrida en el primer día de los ataques.

Su hijo y sucesor, Mojtaba Jamenei, de 56 años, no apareció en público desde que asumió el cargo el lunes.

Informes de inteligencia israelí y declaraciones del embajador iraní en Chipre indican que Mojtaba resultó herido en las piernas y los brazos durante los bombardeos que mataron a su padre y otros miembros de su familia.

Mientras tanto, en Teherán se reportan explosiones nocturnas y la huida de miles de ciudadanos hacia zonas rurales, en un ambiente donde las fuerzas de seguridad han advertido que cualquier protesta interna será tratada como un acto del enemigo.

El conflicto también se libra en el Líbano, donde Israel ha lanzado ataques masivos contra los suburbios del sur de Beirut y otras zonas controladas por Hezbollah.

Bombardeo israelí en el sur de Beirut, Líbano.
Bombardeo israelí en el sur de Beirut, Líbano. (Agencia AP)

Según el Ministerio de Salud libanés, la cifra de muertos en el país asciende a 634 personas.

La ONU estima que 759 mil personas han sido desplazadas internamente en el Líbano, y más de 92 mil han buscado refugio en Siria.

Por su parte, Irán sostiene que más de 1,300 civiles han muerto en su territorio debido a los bombardeos aliados, mientras que Israel reporta 12 fallecidos por ataques de Irán y Hezbollah.

Para paliar la crisis energética

La Agencia Internacional de la Energía (AIE) anunció la liberación coordinada de 400 millones de barriles de petróleo de sus reservas estratégicas para contrarrestar la interrupción del flujo a través de Ormuz.

Esta cifra representa más del doble de la cantidad liberada en 2022 tras la invasión de Ucrania.

Fatih Birol, director ejecutivo de la AIE, señaló que la medida busca aliviar los impactos inmediatos en el mercado, aunque recalcó que la estabilidad a largo plazo depende de la reanudación del tránsito por el Estrecho de Ormuz.

Actualmente, el suministro global de energía se redujo en un 20% y las exportaciones de crudo desde el Golfo cayó por debajo del 10% de sus niveles previos a la guerra.

La decisión de la AIE fue coordinada con los líderes del G7, quienes se reunieron por videoconferencia bajo la presidencia del mandatario francés Emmanuel Macron.

Macron informó que los países del G7 aportarán el 70% del volumen total de la liberación. Francia contribuyó con 14,5 millones de barriles.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, elogió el impacto de esta decisión, sugiriendo que los precios del petróleo comenzarán a bajar y que la seguridad para los petroleros se restablecerá rápidamente, aunque no proporcionó detalles específicos sobre el fin de las hostilidades.

Diversos países comenzaron a implementar medidas nacionales para gestionar la crisis. Alemania liberará 2.64 millones de toneladas de sus reservas (unos 19.7 millones de barriles) y limitará los aumentos de precios en las gasolineras a una vez al día.

.Austria, por su parte, permitirá aumentos de precios solo tres veces por semana y ampliará su reserva estratégica de gas. En Asia, varias naciones han tomado medidas preventivas ante la incertidumbre de los suministros.

Analistas del sector energético indican que, si bien la liberación de reservas estabilizará los mercados a corto plazo, no representa una solución definitiva si el Estrecho de Ormuz permanece cerrado y el conflicto persiste.