Brasil. Internaron a Jair Bolsonaro con neumonía bipulmonar: "Pido oraciones", dijo su hijo
El expresidente de Brasil Jair Bolsonaro está en terapia intensiva.
El expresidente de Brasil Jair Bolsonaro fue internado este viernes en un hospital de Brasilia a raíz de un cuadro de neumonía bipulmonar, informaron fuentes médicas y confirmaron que el exmandatario recibe tratamiento en una unidad de cuidados intensivos.
Horas antes, Flávio, el hijo mayor de Bolsonaro, indicó en X que su padre estaba siendo trasladado de la prisión al hospital tras despertarse con escalofríos y vómitos.
“Pido oraciones para que no sea nada grave”, escribió Flávio, quien ha dicho que se postulará para presidente este año, y encuestas recientes muestran que él y el presidente Luiz Inácio Lula da Silva están casi empatados.
Qué se sabe sobre el episodio
Jair Bolsonaro, de 70 años, cumple una condena de 27 años por intentar un golpe de Estado, tras ser condenado el año pasado por un panel de jueces del Supremo Tribunal Federal.
Fue ingresado en el hospital tras presentar fiebre alta, bajo nivel de oxígeno, sudoración y escalofríos, señaló el Hospital DF Star en un comunicado. Los exámenes confirmaron bronconeumonía, un tipo de neumonía, probablemente causada por aspiración.
“El paciente se encuentra actualmente internado en la unidad de cuidados intensivos, recibiendo antibióticos por vía intravenosa y soporte clínico no invasivo”, indicó el hospital.
La salud de Bolsonaro
Bolsonaro ha sido hospitalizado en varias ocasiones desde que fue apuñalado en un acto de campaña antes de las elecciones presidenciales de 2018.
En enero, la policía lo escoltó a ese mismo hospital para realizarle pruebas cerebrales después de que se cayera de la cama.
Las condenas contra Bolsonaro
Bolsonaro y varios de sus aliados fueron condenados en septiembre por intentar suprimir el sistema democrático de Brasil tras su derrota electoral de 2022. El plan incluía proyectos para matar a Lula, al vicepresidente Geraldo Alckmin y al juez Alexandre de Moraes. También había un plan para alentar una insurrección a comienzos de 2023.
El expresidente también fue condenado por cargos que incluyen liderar una organización criminal armada e intentar la abolición violenta del Estado democrático de derecho. Ha negado haber cometido delito alguno.



