Histórico. Hallazgo en Egipto: desenterraron una ciudad bizantina del siglo IV en el desierto occidental

El asentamiento, ubicado en el oasis de Dajla, aproximadamente a 800 kilómetros al suroeste de El Cairo, ofrece una ventana única a la organización urbana y social de los siglos IV y V d. C..

08 de julio de 2026 a las 06:18 p. m.
Hallazgo en Egipto: desenterraron una ciudad bizantina del siglo IV en el desierto occidental
Hallazgo en Egipto: desenterraron una ciudad bizantina del siglo IV en el desierto occidental

En un descubrimiento que redefine el conocimiento sobre la vida en las regiones remotas del antiguo Egipto, una misión del Consejo Supremo de Antigüedades (CSA) sacó a la luz las ruinas de la ciudad de Ain Al-Sabil.

El asentamiento, ubicado en el oasis de Dajla, aproximadamente a 800 kilómetros al suroeste de El Cairo, ofrece una ventana única a la organización urbana y social de los siglos IV y V d. C..

Un urbanismo planificado bajo la arena

A diferencia de otros asentamientos de crecimiento espontáneo, Ain Al-Sabil presenta un trazado urbano deliberado. Según Hisham el-Leithy, secretario general del CSA, la ciudad se organizó mediante una cuadrícula de amplias vías orientadas de norte a sur, cruzadas por calles de este a oeste.

En las intersecciones se localizaron plazas y espacios públicos abiertos, lo que refleja una planificación avanzada para la época.

Hallazgo en Egipto: desenterraron una ciudad bizantina del siglo IV en el desierto occidental
Hallazgo en Egipto: desenterraron una ciudad bizantina del siglo IV en el desierto occidental (Gentileza the Egyptian Ministry of Tourism and Antiquities)

Las excavaciones también revelaron que la comunidad era altamente autosuficiente. En la periferia del núcleo residencial se hallaron viviendas de adobe con techos abovedados, hornos de pan, cocinas e instalaciones para moler grano. Para su protección, el asentamiento contaba con un sistema defensivo compuesto por muros gruesos y dos torres de vigilancia.

El testimonio de los ostraca y las monedas de oro

Uno de los hallazgos más significativos fue una colección de casi 200 ostraca (fragmentos de cerámica inscritos). Estos textos, escritos en copto y griego, funcionan como un archivo de la vida cotidiana, registrando desde contratos comerciales y transacciones de compraventa hasta correspondencia personal.

Los investigadores señalan que la abundancia de estos documentos sugiere una comunidad con una intensa actividad administrativa y mercantil.

Para precisar la cronología del sitio, los arqueólogos recuperaron monedas de oro del reinado del emperador romano Constancio II (337-361 d. C.) y piezas de bronce con símbolos cristianos y retratos de emperadores bizantinos. Estos objetos confirman que el apogeo de la ciudad ocurrió durante el siglo IV.

La temprana expansión del cristianismo

El descubrimiento de una basílica cristiana del siglo IV en el centro de la ciudad es otro pilar fundamental del hallazgo. Antes de la construcción de este templo, se identificaron viviendas, como las de los ciudadanos Tisous y Tabibos, que funcionaron como espacios de culto doméstico.

Este hecho refuerza la teoría de que la adopción del cristianismo en el desierto occidental fue un proceso temprano y profundo. "El nuevo yacimiento añade un eslabón a esa cadena de evidencias y confirma que la adopción del cristianismo... no fue un fenómeno tardío ni marginal", señala la investigación.

Impulso para el Patrimonio Mundial

El sitio de Ain Al-Sabil es considerado uno de los conjuntos bizantinos más relevantes identificados en la región debido a la combinación de urbanismo, arquitectura religiosa y registros escritos.

Actualmente, el oasis de Dajla se encuentra en la lista indicativa de la Unesco, y este descubrimiento fortalece los argumentos para su futura inclusión definitiva en la lista del Patrimonio Mundial.