Conflicto bélico. La guerra en Medio Oriente se agrava sin un final a la vista

Los bombardeos en Irán y el Líbano marcan el pulso del combate, mientras que las amenazas entre los contendientes suben de tono. Putin conversó con el presidente iraní.

10 de marzo de 2026 a las 07:18 p. m.
La guerra en Medio Oriente se agrava sin un final a la vista
Un busto del difunto general iraní Qasem Soleimani frente a un edificio destruido que albergaba una sucursal de Al-Qard Al-Hassan, una institución financiera no bancaria dirigida por Hezbollah, que fue alcanzada por un ataque aéreo israelí en Dahieh, en los suburbios del sur de Beirut, Líbano, el martes 10 de marzo de 2026.

El conflicto en Medio Oriente entró en su 11° día con una gran escalada de bombardeos sobre Teherán, el Líbano y objetivos estratégicos en el golfo Pérsico. Mientras las víctimas civiles ya se cuentan por miles y los desplazados superan los tres cuartos de millón en suelo libanés, el fin de la guerra no se vislumbra en el horizonte.

Tras 11 días de hostilidades, no hay señales de tregua. La infraestructura petrolera regional se encuentra bajo asedio, el tráfico marítimo mundial está al borde del estrangulamiento y los principales países contendientes, Estados Unidos, Israel e Irán intercambian amenazas de aniquilación.

En este escenario, el secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, dijo que la de ayer sería la más intensa en cuanto a ataques aéreos contra territorio iraní, utilizando una inteligencia militar más refinada y una cantidad de cazas y bombarderos nunca antes vista en este conflicto.

En tanto, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que habrá represalias devastadoras si el flujo de crudo se ve interrumpido de manera permanente.

Devastación en Irán y el Líbano

La población civil está pagando el precio más alto de esta escalada. En Irán, el número de víctimas mortales ascendió al menos a 1.230 personas desde que comenzaron las hostilidades el pasado 28 de febrero.

Los residentes de la capital, Teherán, informaron haber vivido durante la noche y las primeras horas del martes los bombardeos más violentos de toda la guerra.

Testimonios desde el terreno describen escenas de pánico, con vecindarios enteros sacudiéndose por explosiones que se prolongaron durante más de media hora, dejando gran parte de la ciudad sin suministro eléctrico.

Estos ataques, lanzados principalmente por Israel con el respaldo logístico de Estados Unidos, tuvieron como objetivo centros de mando, instalaciones militares y el controvertido programa nuclear de la República Islámica.

La situación en el Líbano es igualmente catastrófica. La Unidad de Gestión de Riegos en Desastres del país informó que, en tan sólo ocho días de bombardeos israelíes, la cifra de muertos llegó a 570, de los cuales 84 perdieron la vida en las últimas 24 horas. El número de heridos ya supera los 1.440.

Sin embargo, el dato que mejor refleja la magnitud de la crisis humanitaria es el de los desplazados: 759.300 personas se han visto obligadas a abandonar sus hogares para huir de la ofensiva aérea en el sur, el este y los suburbios de Beirut.

Las autoridades han habilitado 580 centros educativos como albergues oficiales, donde actualmente se refugian unas 122.600 personas, mientras el resto busca protección en condiciones precarias.

Pese a la devastación, el liderazgo iraní se mantiene firme. El presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Qalibaf, ha descartado cualquier posibilidad de cese al fuego, afirmando que el "agresor" debe recibir un castigo ejemplar para que no vuelva a considerar un ataque contra Irán.

La amenaza al suministro energético

En los Emiratos Árabes Unidos, un ataque con drones iraníes provocó un incendio de grandes proporciones en la ciudad industrial de Ruwais, una zona crítica que alberga importantes plantas petroquímicas.

Aunque no se reportaron heridos en ese incidente específico, el país ya lamenta la muerte de seis personas y 122 heridos desde que estalló la violencia. Ayer un buque de carga a granel fue atacado frente a sus costas.

En Baréin, la violencia alcanzó zonas residenciales. Un misil iraní impactó directamente un edificio de viviendas en Manama, la capital, causando la muerte de una mujer de 29 años y dejando ocho heridos.

El Ministerio de Defensa de Baréin ha informado que sus sistemas de defensa han tenido que interceptar más de 100 misiles balísticos y 175 drones desde el inicio de la guerra, evidenciando la intensidad del asedio sobre los aliados regionales de Washington

Irán ha bloqueado de facto el Estrecho de Ormuz, por donde transita una quinta parte del petróleo mundial, y la Guardia Revolucionaria declaró que no permitirá la exportación de "ni un solo litro" de crudo hacia naciones hostiles.

Ante esto, el presidente Donald Trump fue: si el flujo se detiene, Estados Unidos golpeará a Irán con una fuerza "veinte veces mayor" a la empleada hasta ahora.

En respuesta a este bloqueo, la petrolera saudí Aramco comenzó a redirigir sus exportaciones a través de oleoductos hacia el Mar Rojo para evitar el estrecho.

El juego diplomático de Putin y la tensión Washington-Teherán

En el plano diplomático, el presidente de Rusia, Vladímir Putin, asumió un rol de interlocutor en un intento por evitar que el conflicto desemboque en una guerra mundial total. Este martes, Putin mantuvo una conversación telefónica con su homólogo iraní, Masud Pezeshkian, en la que abogó por una rápida desescalada y una resolución política.

Esta llamada se produce apenas 24 horas después de que Putin conversara con el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, en lo que fue su primer contacto directo de 2026.

Durante esa charla, el mandatario ruso presentó propuestas para un arreglo político, aunque simultáneamente Rusia fue acusada por inteligencia estadounidense de proporcionar datos sobre la ubicación de buques y aviones de EE.UU. a las fuerzas iraníes para ayudar en su defensa

Mientras la diplomacia se mueve en las sombras, la retórica pública entre Washington y Teherán no deja de escalar. Ali Larijani, un alto funcionario de seguridad iraní, lanzó una amenaza directa contra el presidente Trump, advirtiéndole que tenga cuidado de no ser él "eliminado" en este enfrentamiento".

Por el momento, el Pentágono reporta que sus fuerzas alcanzaron más de cinco mil objetivos en la región, aunque también reconoce bajas propias: siete militares estadounidenses han muerto y 140 resultaron heridos en los enfrentamientos.