Alerta máxima. EE.UU.: la temporada de incendios forestales comienza con cifras históricas y amenaza con empeorar
Casi 30.000 focos registrados en lo que va del año y más de 800.000 hectáreas arrasadas marcan el peor inicio de actividad ígnea en décadas, bajo la amenaza de un "súper" El Niño.
La actividad de los incendios forestales en Estados Unidos alcanzó niveles sin precedentes durante esta primavera, con registros que no se veían en casi 20 años. Según datos oficiales, desde el comienzo de 2026 se contabilizaron cerca de 30.000 incendios en todo el territorio estadounidense.
Esta cifra representa la mayor cantidad de focos ígneos para este período en las últimas dos décadas. La superficie afectada ya supera las 800.000 hectáreas, duplicando el promedio de los últimos 10 años.
Expertos y servicios meteorológicos advierten que la situación podría agravarse durante los meses de verano.
Récords de destrucción en Georgia y Nebraska
En el sureste de Estados Unidos, el estado de Georgia atraviesa una situación calificada como histórica por las autoridades forestales. Desde enero, más de 3.000 incendios consumieron unas 33.500 hectáreas, ocho veces más superficie que el promedio reciente.
Un incendio en particular, denominado "Highway 82 Fire", destruyó más de 120 viviendas en abril, estableciendo un nuevo récord de pérdidas materiales. Se presume que este siniestro fue provocado accidentalmente por un globo de fiesta que impactó contra una línea eléctrica.
Por su parte, en las Grandes Llanuras, Nebraska registró el incendio más grande de su historia, denominado "Morrill Fire". Las llamas, impulsadas por ráfagas intensas, arrasaron más de 242.000 hectáreas de zonas ganaderas y provocaron la muerte de una persona.

Factores climáticos y el impacto del "súper" El Niño
Los especialistas señalan que una combinación de factores climáticos extremos alimenta la propagación de las llamas. Entre ellos destacan la escasa acumulación de nieve, la sequía persistente desde finales de 2025 y una abundancia inusual de vegetación seca.
La preocupación se centra ahora en el desarrollo del fenómeno meteorológico conocido como “súper” El Niño. Este patrón podría intensificar las olas de calor y provocar tormentas eléctricas secas con rayos capaces de iniciar nuevos focos.
Alerta temprana en California y el Oeste
Aunque la temporada alta en el oeste suele ocurrir en otoño, los bomberos de California ya enfrentan eventos destructivos inusuales para esta época. En la isla Santa Rosa, un incendio consumió más de 6.800 hectáreas de ecosistemas protegidos.
Asimismo, en las afueras de Los Ángeles, se emitieron alertas de evacuación para miles de personas debido al rápido avance de las llamas. El calor histórico registrado en marzo redujo la nieve en el sur de California, secando la vegetación prematuramente.
“Lo que me preocupa es que tengamos una ola de calor prolongada seguida de tormentas eléctricas secas”, señaló Craig Clements, director del Centro de Investigación sobre Incendios Forestales. Las cuencas fluviales en gran parte del oeste se encuentran por debajo del 20% de sus niveles normales.

