Guerra. EE.UU. e Irán profundizan la escalada en Medio Oriente: ataques cruzados alcanzan a 4 países de la región
Washington aseguró haber destruido 140 objetivos militares iraníes tras un incidente en el estrecho de Ormuz, mientras Teherán respondió con misiles y drones contra posiciones vinculadas a fuerzas estadounidenses en Qatar, Kuwait, Jordania y Bahréin.
La tensión en Medio Oriente volvió a escalar este fin de semana después de una nueva ronda de ataques entre Estados Unidos e Irán. El Comando Central de EE.UU. informó que sus fuerzas atacaron cerca de 140 objetivos militares iraníes, mientras que Teherán respondió con lanzamientos de misiles y drones contra instalaciones asociadas a la presencia militar estadounidense en varios países de la región.
Según Washington, la ofensiva fue una respuesta al ataque iraní contra el buque portacontenedores M/V GFS Galaxy, que navegaba por el estrecho de Ormuz con bandera de Chipre. El incidente dejó un tripulante desaparecido y provocó daños significativos en la embarcación.
“El estrecho de Ormuz es un corredor marítimo vital para el comercio mundial”, señaló el Comando Central estadounidense, que justificó la operación como una medida para reducir la capacidad iraní de atacar buques comerciales y marineros civiles.
Objetivos militares y respuesta iraní
Estados Unidos indicó que los bombardeos alcanzaron emplazamientos de lanzamiento de misiles y drones, depósitos de municiones, equipos de comunicación y sistemas de defensa.
Por su parte, la Guardia Revolucionaria de Irán afirmó haber lanzado misiles balísticos contra la base aérea estadounidense Príncipe Hassan, en Jordania, y contra la base Al-Udeid, en Qatar. También reivindicó ataques con drones contra infraestructura militar en Kuwait y Bahréin.

Las autoridades qataríes informaron que sus fuerzas interceptaron misiles sin precisar el origen del ataque. En Bahréin, el Ministerio del Interior activó alarmas y pidió a la población dirigirse a refugios o zonas seguras.
Jordania aseguró haber interceptado varios proyectiles iraníes y afirmó que no se registraron víctimas ni daños materiales.
El foco vuelve al estrecho de Ormuz
El conflicto se concentra nuevamente en el control del estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el comercio global de petróleo y gas.
Irán sostiene que tiene derecho a gestionar el tránsito marítimo en la zona en función de los acuerdos alcanzados tras el conflicto iniciado a principios de año. Estados Unidos, en cambio, rechaza esa interpretación y defiende la libertad de navegación bajo el derecho internacional.
La disputa generó una fuerte caída del tráfico marítimo por rutas cercanas a Omán, mientras operadores navales evalúan riesgos de seguridad en la región.

Advertencias y efectos internacionales
El presidente del Parlamento iraní y negociador jefe, Mohamad Baqer Qalibaf, advirtió que “la era de los acuerdos unilaterales ha terminado” y reclamó el cumplimiento de los compromisos asumidos entre Washington y Teherán en junio.
En paralelo, el secretario general de la ONU, António Guterres, alertó que un retorno a las hostilidades a gran escala podría tener “consecuencias catastróficas”.
La crisis también impacta en los mercados energéticos. La OPEP revisó nuevamente a la baja su proyección de crecimiento de la demanda mundial de petróleo para 2026, en un contexto marcado por la guerra, las restricciones en Ormuz y la elevada volatilidad de los precios internacionales del crudo.
Mientras continúan los esfuerzos diplomáticos impulsados por países mediadores como Qatar, Egipto y Pakistán, los nuevos ataques mantienen abierta la posibilidad de una escalada regional con consecuencias económicas y de seguridad que trascienden Medio Oriente.

