Tensión. EE.UU. escala su ofensiva contra la Corte Penal Internacional: la calificó de "amenaza intolerable"
El secretario de Estado, Marco Rubio, acusó al tribunal de librar una "guerra" jurídica contra Washington. La administración Trump evalúa severas sanciones contra funcionarios y presiones diplomáticas para forzar la desarticulación del organismo.
En una contundente escalada de tensiones, el gobierno de los Estados Unidos lanzó este lunes una amplia campaña dirigida a neutralizar la Corte Penal Internacional (CPI).
El secretario de Estado, Marco Rubio, afirmó mediante un mensaje en video que el tribunal representa una “amenaza intolerable” para la soberanía estadounidense y acusó a la institución de librar una guerra basada en estatutos y tratados internacionales en lugar de armas.
Washington, que no forma parte del Estatuto de Roma, busca con esta ofensiva "deshabilitar de manera sistemática" la capacidad operativa del tribunal. Según el Departamento de Estado, el objetivo es evitar cualquier intento de procesar a militares o funcionarios estadounidenses bajo la autoridad de lo que Rubio denominó "jueces extranjeros" situados a miles de kilómetros.
Medidas y sanciones en evaluación
La administración de Donald Trump ya mantiene una relación de abierta hostilidad con la sede de la corte en La Haya. Actualmente, varios magistrados y el fiscal general de la CPI ya son objeto de sanciones que incluyen la prohibición de ingreso a Estados Unidos y el bloqueo de transacciones financieras o inmobiliarias bajo jurisdicción estadounidense.
Entre las nuevas medidas que evalúa el Departamento de Estado se encuentran:
- Prohibiciones de viaje adicionales y sanciones financieras directas contra funcionarios del organismo.
- Presión diplomática para instar a otras naciones aliadas a retirarse del tribunal.
- Acciones para impedir que la CPI pueda "apuntar contra militares o funcionarios estadounidenses".
El factor Israel y Rusia
El endurecimiento de la postura de Washington es, en gran medida, una respuesta a las investigaciones que la CPI lleva adelante contra Israel, el principal aliado de Estados Unidos en la región.
El tribunal internacional generó fuertes reacciones en 2024 al emitir órdenes de detención contra el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, sumándose a la orden dictada en 2023 contra el presidente ruso, Vladimir Putin.
Rubio advirtió que, de no actuar, los ciudadanos estadounidenses quedarían expuestos al riesgo de ser encarcelados por "el supuesto crimen de haber defendido su propio país".
Con esta nueva campaña, Estados Unidos reafirma su rechazo al sistema de justicia internacional, sumándose a la postura de otros países que no adhirieron al organismo, como Rusia e Israel.



