La Voz En Vivo. Doblete sísmico en Venezuela: por qué el fenómeno fue tan destructivo y qué lo diferencia de otros terremotos

El especialista Roberto Martino detalló con La Voz En Vivo las causas geológicas detrás del colapso de edificios y la acumulación de energía en la placa del Caribe.

26 de junio de 2026 a las 08:55 a. m.
Doblete sísmico en Venezuela: por qué el fenómeno fue tan destructivo y qué lo diferencia de otros terremotos
Residentes y rescatistas buscan entre los escombros de un edificio que se derrumbó en los terremotos que sacudieron el día anterior en Caracas, Venezuela, jueves 25 de junio de 2026.

Venezuela registró recientemente un fenómeno geológico conocido como "doblete sísmico", caracterizado por la ocurrencia de dos movimientos telúricos muy cercanos en el tiempo y el espacio.

El primer sismo actuó como un gatillo para el segundo, el cual resultó ser considerablemente más potente y destructivo para la infraestructura civil.

Durante una entrevista con La Voz En Vivo, el geólogo Roberto Martino explicó que este tipo de eventos se producen cuando un foco sísmico activa una falla cercana. En este caso, el epicentro se situó en la depresión de Yaracuy, donde convergen importantes sistemas de fallas.

El primer movimiento registró una magnitud de 7.1 y se originó a 21 kilómetros de profundidad. Sin embargo, el segundo sismo alcanzó los 7.5 grados, lo que representa una intensidad tres veces mayor a la del evento inicial, agravando los daños observados.

Profundidad y propagación de ondas

La destructividad de estos sismos estuvo directamente relacionada con su escasa profundidad. Mientras que el primer foco se ubicó a 21 kilómetros, el segundo se produjo a solo 10 kilómetros bajo la superficie.

"El problema es que, al ser tan poco profundo, las ondas llegan muy rápidamente a la superficie", señaló Martino. El especialista comparó la ruptura del suelo con el sonido de una rama al quebrarse por la presión.

Esa liberación de energía elástica se percibe en la superficie como un rugido profundo y vibraciones que sacuden las construcciones hacia adelante, atrás, arriba y abajo. Este movimiento complejo es el que finalmente provoca el colapso de las estructuras.

Impacto en los edificios y fallas estructurales

Los informes preliminares indican que aproximadamente 250 edificios colapsaron, con daños críticos concentrados en zonas como La Guaira. Un fenómeno observado fueron las grietas horizontales en las plantas bajas.

Martino explicó que esto se debe a un proceso de cizalla subhorizontal que rompe los fundamentos del edificio. "El movimiento es como si sacaras el mantel rápidamente de una mesa; algunos platos resisten y otros caen", graficó el experto.

Este efecto de "quitar el fundamento" ocurre porque el suelo, compuesto por partículas desagregadas, se eleva y baja con la onda, pero no vuelve a acomodarse de la misma forma. Esto deja a las estructuras prácticamente en el aire, provocando su rotura por el propio peso.

El sistema de placas en el Caribe

Venezuela se encuentra en el límite sur de la placa del Caribe, una estructura tectónica pequeña que está bajo la presión de las placas Norteamericana, Sudamericana y de Cocos. Esta interacción genera una deformación continua en la región.

En el territorio venezolano, dos sistemas de fallas son críticos: la que corre paralela a la costa y el sistema de Boconó, que atraviesa los Andes de Mérida. Ambos se unen en la depresión de Yaracuy, epicentro de este doblete sísmico.

El primer sismo se localizó en la localidad de San Felipe y el segundo, de mayor intensidad, se desplazó levemente hacia el sur, en la zona de Montalbán. Estas placas se mueven a una velocidad comparable al crecimiento de las uñas humanas.

Falsa sensación de seguridad

Uno de los mayores riesgos en esta región es el largo periodo de recurrencia de los grandes sismos, que suele ser de aproximadamente 100 años. Esto genera una percepción de baja sismicidad que no es real.

"Estos sismos superficiales demoran mucho tiempo en acumular energía, lo que da una falsa seguridad de que la zona no es sísmica", advirtió Martino. Aunque hubo eventos en 1967, 1995 y 2025, los de gran magnitud son más espaciados.

Finalmente, el especialista subrayó que la predicción exacta de sismos sigue siendo imposible debido a la heterogeneidad de las fallas. Aunque se estudian comportamientos animales y fenómenos eléctricos en el cuarzo, estos eventos siguen siendo aleatorios.