Contundente. El diagnóstico de The New York Times frente a Trump y el acuerdo con Irán: "una derrota estratégica"
A pesar de haber calificado anteriormente el pacto de la era Obama como el "peor acuerdo de la historia", los expertos señalan que el nuevo entendimiento probablemente se asemeje a ese mismo tratado de 2015.
El lunes marca un punto de inflexión en la política exterior de Estados Unidos tras el anuncio de un acuerdo preliminar entre Washington y Teherán que pone fin a cuatro meses de hostilidades.
Sin embargo, el balance inicial no es de victoria; según un contundente análisis del consejo editorial de The New York Times, el presidente Donald Trump sufrió un "revés humillante" que deja al país debilitado en los frentes militar, diplomático y económico.
Objetivos incumplidos y el retorno al "status quo"
Al inicio del conflicto, la retórica de la Casa Blanca prometía una "victoria total y completa", la rendición incondicional de Irán y el fin de su programa de enriquecimiento de uranio. No obstante, los términos del marco actual sugieren que Trump obtuvo muy poco de lo que exigía.
A pesar de haber calificado anteriormente el pacto de la era Obama como el "peor acuerdo de la historia", los expertos señalan que el nuevo entendimiento probablemente se asemeje a ese mismo tratado de 2015.
El mayor logro tangible hasta ahora es la reapertura del estrecho de Ormuz, una medida que simplemente devuelve al mundo al estado previo a la guerra, después de que el bloqueo iraní estrangulara la economía global y disparara los precios de la energía.
Un Irán devastado pero estratégicamente fortalecido
Paradójicamente, aunque Irán sufrió pérdidas masivas, el régimen emerge como el vencedor estratégico.
El conflicto demostró que:
- El gobierno de línea dura puede sobrevivir a oleadas de ataques directos.
- Irán mantiene sus ambiciones nucleares intactas.
La comunidad internacional se muestra reacia a usar la fuerza para evitar que Teherán utilice el estrecho de Ormuz como un arma económica.
Críticas a la gestión de Trump
El diagnóstico sobre el liderazgo estadounidense es severo. Se señala que Trump ignoró la Constitución al no buscar la aprobación del Congreso y desestimó las advertencias de sus aliados más estrechos en Europa y Asia.
En su lugar, el presidente aceptó la "visión optimista" del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, quien predijo erróneamente una caída rápida del régimen iraní.
Militarmente, el conflicto dejó al descubierto vulnerabilidades inesperadas. El Ejército de Estados Unidos se mostró incapaz de derrotar decisivamente a un adversario menor, agotando gran parte de su arsenal de misiles de precisión e interceptores en el proceso.
Esta situación, según los analistas, perjudica gravemente la capacidad de disuasión de la nación frente a otros adversarios globales.

