Venezuela. Delcy Rodríguez destituyó a Padrino López, el ministro de Defensa tras más de una década en el cargo
Designó a Gustavo González López en su reemplazo como Ministro del Poder Popular para la Defensa. El hombre destituido fue de confianza durante el régimen de Nicolás Maduro.
La líder interina del régimen chavista, Delcy Rodríguez, destituyó este miércoles a Vladimir Padrino López como ministro de Defensa, tras más de una década al frente de la cartera, y nombró en su lugar al general Gustavo González López.
La decisión se produce en un contexto de fuerte reconfiguración del poder político y militar en el país, dos meses después de la captura del presidente Nicolás Maduro durante un operativo de Estados Unidos en Caracas.
"Agradecemos al G/J Vladimir Padrino López por su entrega, su lealtad a la Patria y por haber sido, durante todos estos años, el primer soldado en la defensa de nuestro país. Seguros estamos de que asumirá con el mismo compromiso y honor las nuevas responsabilidades que le serán encomendadas", escribió Rodríguez a través de sus redes.
Cambio en la cúpula militar
Según la agencia de noticias EFE, Padrino López era uno de los funcionarios más influyentes del chavismo y jefe de las Fuerzas Armadas, con un rol clave en la estructura de poder.
Había respaldado públicamente a Rodríguez cuando asumió como líder interina, garantizando la continuidad institucional tras la crisis política.
Su salida marca un giro en el control del aparato militar, considerado central para la estabilidad del gobierno.
Nuevo ministro de Defensa
El reemplazante, Gustavo González López, es un general con trayectoria en organismos de seguridad e inteligencia.
Su designación refuerza el perfil político del gabinete en un momento de alta tensión interna y externa.
Hasta el momento, el gobierno no difundió detalles oficiales sobre los motivos de la remoción.
Contexto de crisis política
Rodríguez asumió el poder de forma interina tras la detención de Maduro, en medio de una intervención militar estadounidense y un escenario de presión internacional.
Desde entonces, el oficialismo busca consolidar el control institucional y reorganizar áreas estratégicas del Estado.
En paralelo, sectores de la comunidad internacional cuestionan la legitimidad del actual régimen.

