Barcelona. “En defensa de la democracia”: líderes progresistas se reúnen y sellan una alianza internacional
Las figuras mostraron su respaldo a Pedro Sánchez y lo proyectan como referente internacional. Lula Da Silva, Gustavo Petro y Claudia Sheinbaum, fueron algunos de los presentes en el evento.
El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, recibió este sábado un fuerte respaldo de líderes progresistas internacionales durante una cumbre realizada en Barcelona, donde se consolidó como una de las principales figuras del espacio a nivel global.
El encuentro reunió a dirigentes de distintos países en un contexto de reconfiguración política internacional, marcado por el avance y, según señalaron, el reciente retroceso de sectores de derecha y ultraderecha.
Entre las figuras reconocidas estaban Claudia Sheinbaum, presidenta de México; Luiz Inácio Lula da Silva, presidente de Brasil; Gustavo Petro, presidente de Colombia; Yamandú Orsi, presidente de Uruguay; la dirigente italiana Elly Schlein; el referente sudafricano Cyril Ramaphosa y Gabriel Boric, expresidente de Chile.

Esta cumbre progresista —cuyos líderes presentes tienen como punto en común las tensiones con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump— puso sobre la mesa de diálogo temas más allá de la defensa de la democracia: desde críticas contra el actuar de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) hasta la compleja situación que vive Cuba en medio del embargo económico y energético impuesto por EE.UU.
Respaldo internacional al liderazgo de Sánchez
Durante la cumbre, el presidente Lula da Silva, fue uno de los principales referentes en expresar su apoyo al mandatario español.
“Sánchez ha hecho algo extraordinario. Los progresistas ahora somos muy pocos, pero él está logrando hacer crecer el espacio”, afirmó el líder brasileño, en uno de los discursos más destacados del encuentro.
Crítica a la Organización de Naciones Unidas
En su participación durante la cumbre, Lula da Silva fue uno de los mayores críticos de la ONU. “La ONU no puede permanecer en silencio y ver lo que está pasando en el mundo”, dijo el presidente de Brasil.

Poco después, Lula da Silva aseguró que la ONU ya no representa el objetivo para el que fue creada, al tiempo que lamentó que los países miembros del Consejo de Seguridad tomen decisiones “unilaterales” sin la intervención de otras naciones.
Mensaje político y discurso contra la ultraderecha
En su intervención, Sánchez planteó un discurso centrado en la disputa ideológica global y en la necesidad de revitalizar el espacio progresista. “El tiempo de la internacional ultraderechista ha llegado a su fin”, sostuvo, al tiempo que llamó a “recuperar el orgullo de ser de izquierdas”.

El mandatario también cuestionó a los sectores conservadores al señalar que “no lideran, sino que languidecen”, y vinculó sus políticas con fenómenos como la desigualdad y la fragmentación social.
Barcelona como escenario político
La elección de Barcelona como sede no fue casual. La ciudad se presenta como uno de los principales bastiones del socialismo en España y funcionó como punto de encuentro para articular una narrativa común dentro del progresismo internacional.
Desde el entorno del Gobierno español destacaron que el evento permitió “poner en evidencia” el creciente protagonismo de Sánchez fuera de su país, en contraste con las dificultades políticas internas que enfrenta.

Democracia, tecnología y agenda global
Otro de los ejes abordados en la cumbre fue el impacto de la tecnología y la desinformación en las democracias. Sánchez advirtió sobre el rol de los algoritmos y la necesidad de establecer regulaciones. “La tecnología no se gobierna sola. Sin reglas, puede dividir a nuestras sociedades”, afirmó.
En la misma línea, insistió en que la democracia “no puede darse por sentada” y llamó a fortalecerla con propuestas concretas.

Contexto internacional y proyección
El encuentro se dio en un escenario internacional en el que referentes progresistas consideran que existen señales de desgaste en liderazgos de derecha, entre ellos el expresidente estadounidense Donald Trump y sus aliados.
En ese marco, la cumbre buscó reposicionar al progresismo como alternativa política a nivel global, con Sánchez como uno de sus principales voceros.
El cierre del evento estuvo marcado por un mensaje de optimismo por parte de los participantes, quienes plantearon la necesidad de reconstruir una agenda común y recuperar espacio en distintos países.
La reunión llega como una “alternativa” política, como describió Petro, ante el avance de la derecha el el mundo. Y aunque hubo pocas menciones directas a Trump, alusiones al presidente de EEUU marcaron un punto en común entre los participantes
Mientras tanto, el presidente español continúa enfrentando desafíos en el ámbito interno, aunque con una proyección internacional en crecimiento tras el respaldo obtenido en Barcelona.




