Tensión. Cuba al límite: cacerolazos en La Habana ante el colapso energético y la presión externa
El detonante inmediato de las protestas fue el virtual colapso energético, que este domingo dejó sin luz al 62% de la isla. Los detalles.
Durante las noches del viernes y sábado, diversos barrios de La Habana y otras provincias de Cuba fueron escenario de persistentes cacerolazos y protestas en medio de una crisis que combina apagones masivos, escasez de productos básicos y una creciente presión política internacional.
Las manifestaciones, reportadas por periodistas y portales opositores, se concentraron en zonas como Centro Habana, Arroyo Naranjo, La Habana Vieja, San Miguel del Padrón, Cotorro, Marianao y Regla, así como en Jaguey Grande, en la provincia de Matanzas.
Un sistema eléctrico en ruinas
El detonante inmediato de las protestas fue el virtual colapso energético, que este domingo dejó sin luz al 62% de la isla.
La situación se agravó tras la salida de servicio de la central termoeléctrica Antonio Guiteras, la principal del país, lo que generó cortes que en algunas provincias alcanzan las 20 horas diarias. En la capital, los vecinos denuncian que la luz "vuelve y se va enseguida", impidiendo incluso acciones básicas como conectar Internet.
Expertos señalan que la red eléctrica cubana es obsoleta y carece de mantenimiento por falta de inversiones; se estima que se requerirían entre 8.000 y 10.000 millones de dólares para recuperar el sistema. Actualmente, la mitad de las unidades de producción termoeléctrica nacional están fuera de servicio por averías o tareas de mantenimiento.
Escasez extrema y mercado negro
A la falta de electricidad se suma la carencia crítica de combustible. Debido al bloqueo petrolero impuesto por la administración de Donald Trump, no hay combustible ni para cocinar, y lo poco disponible se reserva para áreas esenciales.
Esta escasez disparó los precios en el mercado negro, donde un litro de nafta se comercializa entre 8 y 10 dólares.
Tensión política y slogans de protesta
Bajo la oscuridad total, los manifestantes expresaron su descontento golpeando cacerolas y gritando consignas como “¡pongan la luz!”, “¡abusadores!” y expresiones directas contra el presidente Miguel Díaz-Canel.
Mientras tanto, desde los Estados Unidos, el presidente Donald Trump endureció su discurso, advirtiendo que "Cuba está en sus últimos momentos de vida tal como es" y presionando por la salida del gobierno actual.
En contraste con la agitación en las calles y las redes sociales (especialmente Facebook, donde se viralizaron los videos de las protestas), la prensa oficial cubana ignoró los incidentes, dedicando sus espacios a celebrar el Día de la Mujer y elogiar la labor revolucionaria.
La situación se da en un contexto global complejo, con el precio del petróleo superando los 100 dólares y una escalada de tensiones en Medio Oriente, factores que añaden más presión a la ya derruida economía nacional cubana.




