Máxima tensión. Cuba advirtió que un ataque de Estados Unidos provocaría un "baño de sangre"
El presidente Miguel Díaz-Canel reivindicó el derecho legítimo de la isla a defenderse tras las amenazas de Donald Trump y la preocupación de Washington por la adquisición de drones militares.
El gobierno de Cuba lanzó una dura advertencia ante la posibilidad de una intervención militar por parte de Estados Unidos.
El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, afirmó este lunes que su país tiene el derecho "absoluto y legítimo" de responder a cualquier agresión y alertó que un ataque directo "provocará un baño de sangre de consecuencias incalculables".
A través de sus redes sociales, el mandatario denunció que la sola "amenaza" estadounidense ya representa un "crimen internacional" y advirtió sobre el impacto destructivo que una guerra tendría para la paz y la estabilidad de toda la región.
Díaz-Canel insistió en que Cuba "no representa una amenaza" ni tiene intenciones agresivas contra otras naciones, a pesar de lo que sostiene la Casa Blanca.
El detonante: Drones y vigilancia en Guantánamo
La escalada dialéctica se intensificó tras un informe del medio estadounidense Axios, que reveló que Cuba habría adquirido más de 300 drones militares.
Según fuentes de inteligencia de EE.UU., el gobierno cubano estaría evaluando escenarios de uso de esta tecnología cerca de la base naval de Guantánamo, lo que generó una "preocupación" profunda en Washington por la proximidad de estas capacidades con el territorio estadounidense.
La postura de Washington y el asfixia económica
Por su parte, Donald Trump calificó a la isla como una "amenaza excepcional" para la seguridad nacional de su país. Trump no sólo sugirió la posibilidad de "tomar el control" de Cuba, sino que también ha planteado el envío de un portaaviones a la zona.
A esta retórica bélica se suma una fuerte presión económica. Además del embargo vigente desde 1962, Washington impuso en enero un bloqueo petrolero que dejó a la isla en una situación crítica, permitiendo únicamente la llegada de un tanquero ruso a finales de marzo. A principios de mayo, se aprobó un nuevo paquete de sanciones que profundiza el aislamiento de La Habana.
Diplomacia en la sombra
A pesar del intercambio de amenazas, los canales diplomáticos parecen no estar cerrados del todo. El pasado jueves, el director de la CIA, John Ratcliffe, realizó un viaje excepcional a La Habana para reunirse con altos funcionarios cubanos.
Este encuentro se produce en uno de los momentos más tensos de las relaciones bilaterales, mientras el gobierno cubano incluso publicó guías para que la población sepa cómo actuar ante una eventual agresión militar.

