Insólito. Creó su propia micronación en Estados Unidos con U$S 19.500 y ya tiene 25 mil ciudadanos
Se trata de Slowjamastan, un territorio en California con leyes propias, moneda y pasaportes que atrae seguidores de más de 120 países.
Un hombre compró un terreno en el desierto de California, Estados Unidos, por U$S 19.500 y fundó su propia micronación, que hoy asegura tener más de 25 mil ciudadanos en todo el mundo.
El proyecto, llamado Slowjamastan, surgió en 2020 y combina elementos simbólicos de Estado con una comunidad global que crece a través de redes sociales.
Cómo nació Slowjamastan
El impulsor de la iniciativa es Randy Williams, un locutor radial de San Diego que decidió crear su propio país durante la pandemia, cuando no podía viajar. Según relató, la idea surgió como alternativa a recorrer nuevos destinos: “Si no podía visitar otro país, podía inventar uno”.

Compró un terreno de unas cuatro hectáreas en una zona desértica del estado de California y comenzó a instalar señalización, banderas y estructuras básicas para delimitar el territorio.
Con el tiempo, sumó un “puesto fronterizo”, documentos simbólicos y una narrativa institucional propia.
Un país con leyes y símbolos propios
La micronación cuenta con elementos típicos de un Estado: emite pasaportes, tiene moneda, himno y hasta una organización política encabezada por el propio Williams, quien se autodenomina “sultán”.

Entre sus normas internas figuran reglas inusuales, como la prohibición de cierto tipo de calzado o disposiciones simbólicas sobre la vida cotidiana.
La ciudadanía es gratuita y, según sus impulsores, ya reúne a personas de más de 120 países.
Comunidad global y fenómeno digital
El crecimiento de Slowjamastan se apoya en redes sociales, donde sus “ciudadanos” comparten experiencias, documentos y actividades vinculadas al proyecto.
De acuerdo con sus organizadores, alrededor del 50% de los integrantes son estadounidenses, aunque también se registran adhesiones desde Asia, Europa y América Latina.

Además, el proyecto participará de encuentros internacionales de micronaciones, espacios donde estas iniciativas intercambian experiencias y propuestas.
Más allá de lo simbólico
Aunque no tiene reconocimiento oficial como Estado, Slowjamastan se presenta como una comunidad global con identidad propia y fines recreativos.
Su creador sostiene que el objetivo es generar un espacio de participación y conexión entre personas de distintos países.

