Emergencia humanitaria. Crece la desesperación de familias en Venezuela: denuncian retrasos para encontrar a desaparecidos
A casi dos semanas de la tragedia, registros ciudadanos denuncian más de 31 mil personas inubicables mientras el Gobierno mantiene cifras oficiales sin actualizar.
Transcurridos 14 días desde el devastador doble sismo del 24 de junio, miles de padres y madres recorren centros de salud, refugios y orfanatos en busca de sus hijos.
La búsqueda avanza entre la angustia y fuertes críticas por la falta de coordinación gubernamental y la desorganización en los altos mandos.
La brecha en las cifras de víctimas
Según informó Radio Mitre, el último balance oficial sitúa los fallecidos en 3.535 y los heridos en 16.740, con 6.462 personas rescatadas con vida. Sin embargo, el número de desaparecidos genera controversia: mientras el Ejecutivo mantiene la cifra en 157 desde el 25 de junio, plataformas ciudadanas registran más de 31 mil reportes.

La Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (Ocha) estima que los afectados podrían llegar a 50 mil personas. Ante este escenario, la incertidumbre crece para quienes peinan barrios enteros de La Guaira y Caracas intentando localizar a sus seres queridos.
Casos que conmueven al continente
El drama cobró visibilidad internacional con el caso de los gemelos Matías y Mateo, cuyo padre, Luis Peña, asegura que fueron rescatados en La Guaira y trasladados a Caracas.
Otro caso de impacto es el de Joselyn Ceballos, una joven que fue encontrada sin vida tras los desesperados gritos de auxilio de su padre. En los refugios instalados en los parques del Este y del Oeste de la capital venezolana, el clima es de rumores constantes sobre el paradero de niños no identificados.
El rastro de un niño argentino
La tragedia toca de cerca a nuestro país con el caso de Lucas Gámez, un niño argentino que, según los equipos de voluntarios, permanecería aún bajo los escombros. Estos operativos ahora dependen exclusivamente de Protección Civil de Venezuela tras el repliegue de los equipos internacionales de rescate.

El uso de materiales de construcción como el "tecnopor", denunciado por rescatistas, habría agravado los colapsos.
Desafíos en la reconstrucción y ayuda
La magnitud del desastre incluye 190 edificios derrumbados por completo y otros 856 con daños estructurales de diversa consideración. Más de 17.300 personas perdieron sus hogares y enfrentan ahora la escasez de recursos y una reducción en la distribución estatal de alimentos.

La líder interina encargada, Delcy Rodríguez, anunció una prestación económica mensual por seis meses para damnificados y créditos hipotecarios que cubren el 80% del costo. También adelantó planes para reconstruir el Aeropuerto Internacional de Maiquetía mediante acuerdos de cooperación internacional aún no precisados.
Tensión social en las zonas afectadas
El malestar crece en localidades como Caraballeda, donde vecinos bloquearon accesos para exigir traslados a complejos hoteleros prometidos por el Gobierno. Denuncian que la falta de maquinaria pesada impide remover los escombros donde todavía podrían hallarse restos de sus familiares.

Sobre el futuro de niños huérfanos, el padre Nicola Villano Tambasco explicó que el Estado realizará estudios antes de asignarlos a instituciones. La prioridad actual de las organizaciones es establecer un registro único que garantice la transparencia y la reunificación de las familias fragmentadas por el sismo.





