
España regulariza a 500 mil inmigrantes: cómo beneficia a los más de 42 mil argentinos sin papeles
Por
Redacción La Voz
Ernesto Zárate es del barrio de Alberdi y es hincha de Belgrano desde la cuna. Ana Pisoni Deriú es de La Falda y heredó el fanatismo por Talleres. Los dos son cordobeses de pura cepa, pero desde distinto tiempo viven en España, país al que llegaron por motivos diversos.
A Ernesto lo llevó el amor; a Ana, las ganas de progresar y conocer el mundo.
En estos días, los argentinos se suman a los inmigrantes de todo el mundo que eligieron España como un destino para sus existencias, y viven –según ellos mismos dicen– una “rebelión silenciosa y pacífica”.
Es que, desde este mes, el Gobierno español abrió la posibilidad para todos los inmigrantes ilegales para regularizar su situación.
Con la entrada en vigencia de la nueva normativa de regularización extraordinaria en España, quienes ingresaron al país antes del 31 de enero de 2026 han comenzado lo que denominan una "rebelión pacífica": el paso de la clandestinidad a la legalidad plena.
Por cierto, este paso era algo por lo que bregaban desde hace años los argentinos radicados en la península ibérica.
Ambos cordobeses viven en la región de Murcia, una zona que muchos eligen por su "calor humano" similar al de nuestra provincia.

Ernesto Zárate, presidente del Club Argentino de Murcia y referente de la comunidad, es contundente: “Decir que estamos contentos es poco. Es una lucha de años, de juntar 600 mil firmas para que se entienda que los que trabajamos en las venas productivas de España no somos delincuentes, somos los que levantamos las cosechas”.
Y agregó: "Es una forma de apropiación de una identidad que hasta ahora estaba oculta, silenciada. Es un golpe muy duro al discurso xenófobo que trata de estigmatizar a los migrantes como ladrones o delincuentes. Somos la gente de los surcos, la gente que trabaja el campo y en todas las venas productivas de España, un país industrializado que necesita mucha mano de obra".
La reforma permite que inmigrantes con al menos cinco meses de permanencia y antecedentes penales limpios accedan a una residencia inicial de un año con permiso de trabajo. Para la comunidad cordobesa, esto significa dejar de ser, en palabras de Zárate, "los nadies".
“Uno no podía andar por ahí diciendo muchas cosas porque era irregular y te podían expulsar. Esta regularización es un golpe al discurso xenófobo que nos etiqueta como ladrones. Hoy lloramos de emoción cuando vemos que los compatriotas ya están tramitando sus papeles”, relata el dirigente, quien también recuerda la reciprocidad histórica: “Argentina acogió a los españoles en la guerra sin ponerles obstáculos; hoy pedimos esa misma memoria”.
Ana Pisoni Deriú, otra cordobesa radicada en Murcia, destaca que el beneficio es de doble vía. “Un ciudadano que cotiza deja en las arcas del Estado entre 3.000 y 4.000 euros al año. Para España es un alivio económico y para nosotros es la paz de entrar al sistema formal”, explica.

Ana tiene la ciudadanía europea y emigró buscando la estabilidad que hoy le permite "cruzar un descampado a las 11 de la noche y que no pase nada". Sin embargo, advierte que la integración es un proceso lento: “No es que llegás y trabajás de lo tuyo rápido. Por eso las asociaciones como Casa Argentina son vitales para no sentirnos solos y adaptarnos a tener los afectos lejos”.
Pese a la distancia y la nueva estabilidad legal, la identidad cordobesa sigue intacta. Entre trámite y trámite, en los chats de la comunidad ya se baraja un proyecto que trasciende lo administrativo: fundar las peñas de Talleres y Belgrano en Murcia.
“Es lo primero que haría si supiera cuántos cordobeses somos exactamente”, bromea Zárate, mientras sueña con que el Mediterráneo se parezca, al menos por noventa minutos, al Gigante de Alberdi o a la Boutique.

A Ernseto lo llamó el amor para viajar a España. Una excompañera del Carbó, una española que vivió un tiempo en Córdoba y volvió a su país, lo contactó después de muchos años y el amor fue más fuerte.
Trabaja como camionero desde hace muchos años y conoce la geografía de ese país que lo acogió y en el que decidió asentarse y ayudar a otros argentinos y latinos a instalarse.
Población objetivo: Residentes extranjeros que ingresaron a España antes del 31 de enero de 2026.
Requisito de estancia: Acreditar una permanencia mínima de 5 meses previos a la solicitud.
Documentación obligatoria: Certificado de antecedentes penales limpios del país de origen.
Alcance del permiso: Residencia inicial de 1 año con autorización para trabajar por cuenta ajena o propia.
Situación de argentinos: Se estima que cerca de 25 mil argentinos podrían acceder a este proceso de blanqueo de papeles.