Condena para un ícono del FMI y la banca
Rodrigo Rato, quien fue director del Fondo y ministro español, sentenciado por fraude. Un tribunal le impuso una pena de cuatro años y medio por el escándalo de las “tarjetas black”.
Madrid. La condena a prisión a Rodrigo Rato, exdirector gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), y la libertad provisional sin fianza para Iñaki Urdangarín, cuñado del rey Felipe VI, marcaron ayer una jornada clave para dos de los escándalos de corrupción más mediáticos de España, que en algunos casos rozan al gobernante Partido Popular (PP) o a la propia familia real.
Rodrigo Rato, quien además de dirigir el FMI fue ministro de Economía y figura clave en el PP de José María Aznar y el actual presidente, Mariano Rajoy, fue condenado ayer a cuatro años y medio de prisión. La sentencia se relaciona con el caso de fraude que estalló en la cúpula de las entidades financieras que Rato presidió entre 2010 y 2012: Caja Madrid y su sucesora, Bankia.
La Audiencia Nacional española, competente para investigar casos de especial relevancia, atribuyó al exresponsable del FMI un delito continuado de apropiación indebida, al entender que se benefició de tarjetas de crédito opacas al fisco junto con otras 64 personas, que también fueron condenadas.
Las penas más altas recayeron en Rato y en el banquero Miguel Blesa, quien precedió al exministro al frente de Caja Madrid. Blesa, condenado a seis años, fue el primer banquero encarcelado en España en el marco de la crisis financiera que sufrió el país.
Para el resto de los condenados, la Audiencia Nacional dictó entre tres meses y cuatro años de prisión, la mayoría en calidad de “colaboradores”. La sentencia puede ser recurrida.
El escándalo de las “tarjetas black” estalló en octubre de 2014 y determinó la baja de Rato en el PP, y la dimisión de otros responsables de Caja Madrid y Bankia, que pertenecían a diferentes fuerzas políticas y sindicatos.
Cuando se destapó la trama en 2014, hubo un gran escándalo en la sociedad española, inmersa en duros años de crisis económica, con recortes laborales y sociales, y cuando se acababa de realizar el rescate a la banca con fondos públicos.
Se sospechaba entonces que la cúpula de ambas entidades cargó en las llamadas “tarjetas black” más de 15 millones de euros entre 2003 y 2012. Todos los condenados, según explicó ayer la sentencia, “les dieron el uso particular que tuvieron por conveniente”.
El cuñado del rey, libre
Sin fianza, sigue en Suiza. Iñaki Urdangarín, condenado a seis años, por ahora no irá preso. Un tribunal español decidió ayer que Iñaki Urdangarín, cuñado del rey Felipe VI y condenado por corrupción, quede en libertad provisional con la única obligación de comparecer el primer día de cada mes ante la autoridad judicial en su país de residencia, Suiza.
El viernes pasado, la corte provincial de Islas Baleares condenó a Urdangarín a seis años y tres meses de prisión, pero la decisión debe ser revisada por el tribunal superior. La misma corte provincial absolvió a la infanta Cristina de Borbón, pero le ordenó pagar una multa por beneficiarse de los tratos de su marido. La decisión es definitiva en su caso porque todas las partes han rechazado apelar ese fallo.

