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Chile: ante una multitud que gritaba "pedófilo”, asumió un obispo designado por el Papa

Juan Barros, asumió en medio protestas y de una gran polémica por las acusaciones en su contra como cercano colaborador del sacerdote Fernando Karadima, hallado culpable por el Vaticano de abusos deshonestos y condenado a una vida de oración y penitencia.

21 de marzo de 2015 a las 08:29 p. m.
Agencia EFE
Chile: ante una multitud que gritaba "pedófilo”, asumió un obispo designado por el Papa

El obispo de la diócesis chilena de Osorno, Juan Barros, asumió hoy en medio protestas y de una gran polémica por las acusaciones en su contra como cercano colaborador del sacerdote Fernando Karadima, hallado culpable por el Vaticano de abusos deshonestos y condenado a una vida de oración y penitencia.

Barros soportó estoicamente durante toda su accidentada eucaristía la protesta de cientos de personas que se apostaron en las afueras de la Catedral San Mateo de Osorno y de otros tantos que lograron ingresar hasta el templo donde le gritaron en todo momento "pedófilo" y "fuera".

En cada intervención suya la gente gritaba con fuerza ¡fuera! y le tapaba de insultos, mientras una cadena humana evitaba que los manifestantes subieran al altar.

Debido a las protestas, las autoridades religiosas no celebraron varias partes de la liturgia como la homilía y la comunión, así como otros ritos tradicionales en las tomas de posesión.

La situación llegó a tal extremo que en algún momento, el religioso trastabilló evitando ser golpeado por los asistentes y estuvo a punto de perder la mitra (gorro) que utilizan los obispos como símbolo del poder y servicio espiritual.

Según informó Radio Sago, los diáconos permanentes se restaron de la ceremonia y los familiares de Barros que llegaron a apoyarlo alojaron fuera de Osorno por temor.

Al término de la ceremonia, Barros debió "escapar" por una puerta lateral de la iglesia, custodiado por guardias privados y otros que le acompañaron durante la misa para evitar a sus detractores que afuera le esperaban portando cientos de globos negros.

El coronel de Carabineros, Leonardo Castillo, dijo a los periodistas que al menos tres personas fueron detenidas por desórdenes.

El diputado Sergio Ojeda del Partido por la Democracia (PPD), que portaba una pancarta, manifestó su rechazo por el nombramiento de Barros al afirmar que "la iglesia está llorando porque está dando la espalda a los católicos, no los está escuchando. Pedimos al obispo que sea noble y que renuncie", enfatizó.

En tanto, el diputado Fidel Espinoza, del Partido Socialista dijo que "esperamos que en 30 días este señor Barros tenga la dignidad de irse de Osorno", mientras el diputado democristiano, Sergio Ojeda afirmó que "Dios es amor y Barros es dolor".

El nombramiento de Juan Barros, por parte del Papa Francisco generó desde un principio una oleada de rechazo, y la prueba de ellos fue la ausencia a la ceremonia de la jerarquía católica, políticos, y de casi todas las autoridades locales de esa región sureña.

El único que llegó hasta la asunción de Barros fue el nuncio apostólico en Chile, Ivo Scapolo, quién, según fuentes al interior de la Iglesia, jugó un papel fundamental en la decisión del Papa.

Scapolo, fue el que recibió el pasado 19 de febrero, una carta que sacerdotes y diáconos de Osorno, le enviaron al sumo pontífice en la que solicitaban la renuncia de Juan Barros como obispo de la diócesis de esa ciudad argumentando también que encubrió abusos sexuales.

Uno de los primeros en manifestarse en contra del nombramiento de Juan Barros como obispo de Osorno, fue el expresidente de la República y senador por esa zona, Eduardo Frei (1994-2000) quien emplazó al religioso a replantearse la posibilidad de asumir dicho cargo.

En esta misma línea, el vicepresidente de la Conferencia Episcopal de Chile, monseñor Alejandro Goic, sostuvo este viernes que el nombramiento de Barros "ha causado una situación dolorosa" en Chile, donde el 68 % se dice católico.

Juan Barros, es uno de los cuatro integrantes del Episcopado que fueron formados por Fernando Karadima, un sacerdote que fue hallado culpable en 2011 por el Vaticano de cometer abusos sexuales y condenado a una vida de oración y penitencia y a la prohibición perpetua del ejercicio público de cualquier acto del ministerio.

Una de las víctimas y denunciantes de Karadima, Juan Carlos Cruz, acusó hoy al obispo Goic y al cardenal y arzobispo de Santiago, Ricardo Ezzati de ser "cobardes e hipócritas" que "escapan como ratones", tras anunciar su ausencia a la ceremonia religiosa en Osorno.

Cruz, que junto a James Hamilton y Juan Andrés Murillo, fueron abusados por Karadima, señaló a Radio Cooperativa que "siento una tristeza enorme por su falta de humildad. Todo el país gritando que no asuma. Tengo una tristeza porque el Papa permitió esto teniendo todos los antecedentes", añadió.