Guerra. Se casó en un refugio antimisiles en Tel Aviv: el argentino que dio el sí bajo un ataque de Irán
Mijael Marianoff contrajo matrimonio con su pareja en el cuarto subsuelo de un centro comercial de Israel, mientras sonaban las alarmas por la caída de misiles.
El ciudadano argentino Mijael Marianoff, radicado en Medio Oriente desde el año 2019, celebró su boda en un refugio público de la ciudad de Tel Aviv bajo un clima de extrema tensión bélica.
La inusual ceremonia se llevó a cabo en el cuarto subsuelo de un centro comercial local, en medio de una alerta de seguridad nacional.
Durante el transcurso del evento civil, las sirenas antiaéreas alertaron sobre ataques inminentes, alterando por completo la planificación de la pareja.
En declaraciones a Clarín e Infobae, el protagonista relató los detalles del inédito festejo junto a su flamante esposa, Lior.
Una boda subterránea e interrumpida
Ante la escalada del conflicto y el sonido de las alarmas, los novios debieron adaptar la celebración para resguardar la vida de los presentes.

"La boda no iba a ser como tanto la soñamos con Lior, pero había que pensar qué hacer", explicó Marianoff al recordar las horas previas al evento.
El lugar designado para concretar la unión fue una estructura subterránea que habitualmente otorga cobijo a personas en situación de calle.
"Nos casamos en un refugio, en un piso menos cuatro, un refugio público donde incluso los homeless de la ciudad duermen ahí porque es protegido", detalló el ciudadano argentino.
En pleno desarrollo de la ceremonia matrimonial, se registraron al menos dos lanzamientos de misiles provenientes de Irán y dirigidos a la zona centro de Israel.
El protocolo familiar frente a la amenaza
La asistencia de allegados internacionales sumó un importante desafío en materia de seguridad durante los instantes previos al casamiento.
"Hubo que explicarles a todos qué hacer, cómo cuidarse. Para muchos era la primera vez en Israel y estaban asustados", precisó el novio.
Pese al nerviosismo generalizado de sus invitados, el residente argentino ponderó la efectividad de las medidas de defensa locales para recuperar el control de la situación.
"Acá hay un sistema que funciona, que nos cuida, y si cumplimos las directivas, estamos cuidados", remarcó a modo de balance institucional.
En retrospectiva, el protagonista definió los días de su casamiento como una verdadera "montaña rusa de emociones".
La advertencia de 12 minutos para resguardarse
A pesar del escenario de resguardo bajo tierra, Marianoff aseguró que mantuvo la calma durante el operativo de evacuación que interrumpió su boda.
"No me dio miedo. Ya hace siete años que vivo acá, salvo lo que estamos habituados, la vida es normal en este contexto", afirmó con naturalidad.
Según relató, los sistemas de seguridad proporcionan a la población civil un margen de tiempo sumamente acotado pero funcional frente a ataques aéreos.

"Cuando hay lanzamientos en la región, hay un preaviso de entre ocho y doce minutos para buscar refugio", especificó sobre la dinámica operativa.
Los recién casados explicaron que esta adaptación a los ataques se ha transformado en su rutina diaria.
Búnker en lugar de luna de miel
Tras la enorme repercusión internacional que alcanzaron las imágenes de su enlace matrimonial, la pareja permanece apostada en Tel Aviv.
Consultado sobre sus próximos pasos, el argentino confirmó que la agenda turística matrimonial quedó suspendida: "Lo que será la luna de miel todavía no lo decidimos".
A la espera de una resolución diplomática y del cese del fuego en Medio Oriente, el matrimonio confía en que las tensiones disminuyan pronto.
"Ojalá que este conflicto termine rápido y podamos disfrutar la vida de casados como corresponde", concluyó Marianoff, aguardando la llegada de la paz para celebrar plenamente su unión.

