Orgías y cocaína. El caso contra un psiquiatra acusado de drogar y violar a sus pacientes conmociona Marruecos
El caso salió a la luz cuando la esposa del médico revisó sus dispositivos y encontró videos de orgías con mujeres que luego fueron identificadas como pacientes bajo tratamiento.
Un tribunal de Fez, Marruecos, condenó a 20 años de prisión a un psiquiatra acusado de drogar, abusar sexualmente y explotar a al menos 10 mujeres que habían acudido a su consulta médica. La investigación judicial reveló que el médico utilizaba su posición profesional para suministrar drogas a sus pacientes y someterlas a encuentros sexuales colectivos.
El caso conmocionó a la sociedad marroquí y expuso uno de los mayores escándalos de abusos sexuales vinculados a un profesional de la salud en ese país.
El descubrimiento que destapó el caso
La investigación comenzó cuando la esposa del psiquiatra, identificada en el expediente judicial con las iniciales S. I., sospechó que su marido le era infiel.
Tras regresar de un viaje a Francia, revisó el teléfono y la computadora personal del médico. Allí encontró videos de orgías y encuentros sexuales colectivos grabados en el domicilio familiar y en otros lugares.
Las grabaciones mostraban a varios hombres y mujeres desnudos manteniendo relaciones sexuales. En algunos casos también aparecían juguetes sexuales y consumo de drogas.
La mujer presentó una denuncia por adulterio ante la policía de Fez, lo que derivó en una investigación más amplia.
Pacientes convertidas en víctimas
Durante la pesquisa, las autoridades descubrieron que muchas de las mujeres que aparecían en los videos eran pacientes del psiquiatra.
Según la acusación judicial, el médico les suministraba cocaína, heroína y otros alucinógenos, inicialmente bajo el argumento de que formaban parte de un tratamiento terapéutico.
Una vez que las mujeres desarrollaban dependencia a las sustancias, el psiquiatra las presionaba para participar en encuentros sexuales colectivos, realizados en su casa, en su consultorio, en su automóvil o en una residencia tradicional marroquí.
En algunos de esos encuentros, las víctimas eran obligadas a participar en rituales que el médico presentaba como parte de la terapia, con música tradicional y ceremonias que simulaban prácticas espirituales.
La defensa del acusado
Durante el juicio, el psiquiatra reconoció que los videos eran suyos, pero negó haber forzado a sus pacientes.
El acusado sostuvo que todas las personas que participaron en los encuentros sexuales lo hicieron de manera voluntaria.
También aseguró que la denuncia de su esposa respondió a una venganza personal, luego de que él cuestionara la paternidad del hijo que ella esperaba y pidiera una prueba de ADN.
El tribunal desestimó esa versión ante la cantidad de pruebas reunidas durante la investigación.
Otros condenados en la causa
Además del psiquiatra, cinco personas más fueron condenadas por su participación en los hechos.
Entre ellas figuran un fotógrafo que registraba los encuentros sexuales, condenado a cinco años de prisión; el propietario de un riad donde se realizaban algunas reuniones, sentenciado a un año de cárcel; un enfermero y otros colaboradores que ayudaban a conseguir drogas y recetas médicas.
Todos los implicados deberán además indemnizar económicamente a las víctimas.
El miedo a denunciar abusos
El caso también puso en evidencia las dificultades que enfrentan las víctimas de violencia sexual en Marruecos.
Según estadísticas oficiales, sólo alrededor del 3% de las mujeres que sufren agresiones sexuales presentan una denuncia formal.
Entre los motivos figuran el miedo al estigma social, la presión familiar y el riesgo de ser acusadas de fornicación, delito que aún está tipificado en el Código Penal marroquí para las relaciones sexuales fuera del matrimonio.
De las 10 víctimas identificadas, sólo cuatro se animaron a declarar en el juicio.
Un fallo considerado excepcional
La condena de 20 años de prisión es considerada por analistas locales como un fallo poco habitual en casos de abusos sexuales en Marruecos, donde las penas suelen ser menores.
El tribunal determinó que el psiquiatra abusó de su posición de poder y de la vulnerabilidad de sus pacientes, lo que agravó los delitos de violación, explotación sexual y suministro de drogas.



